Nature vs. nurture (o resistencia)


La ecología, en principio, es una Ciencia, no un sentimentalismo acerca de nuestra relación con el planeta Tierra.
Por eso, no puedo soportar, por infantiloide y escaso de verdad (y por tanto, de poesía) una gran parte del mensaje “conservacionista” que hoy nos adormece.

Nos adormece, sí: no sirve más que para creernos más/menos/pobres/ricos/deudores/ganadores de una guerra que… no es esa.
El ecologismo apenas sirve de señal (que no de profecía) para algo futuro, que aún no sabemos.
No es que debamos “conservar” la naturaleza por que le debamos algo, o porque seamos mejores que ella, ni peores tampoco. Quizá la forma más sencilla de decirlo es pensar que aún tenemos mucho en común con ella; pero no, tampoco.
En realidad, lo que le debemos es porque hemos aprendido a hacerlo contra ella.
Cuando ella es lo que es, no tiene nada que ver con encaje de bolillos tipo “nosotros pertenecemos a la Tierra”; más bien se parece a “Quítate tu pa’ ponerme yo, asqueroso”. Y nos quitaría de enmedio, ¡vaya si nos quitaría!
¿Acaso no se deshizo de los neandertales y de los dinosaurios?
Si estamos aquí es porque hemos resistido.
Es decir: lo que somos es porque se lo hemos arrebatado, porque ferozmente nos hemos defendido de sus ventoleras… Y sin embargo ¡seguimos siendo tan suyos!
No es una guerra unívoca (yo contra tí) sino algo distinto, que no sabemos todavía (¡ay! nuestras mentes y sentidos taaan humanos y tan poco… futuros) interpretar y mucho menos “arreglar”.
Ni siquiera lo sabemos expresar y por eso nos refugiamos en lloriqueos ecologistas.
Lloriqueos infantiles.

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2 comentarios en “Nature vs. nurture (o resistencia)

  1. Creo que con el tiempo se ha vuelto usté algo violenta, no malikna, sino lo que le sigue. Cierto es que si la naturaleza pudiera nos quitaría, y creo que a ello se debe que los dioses de la antigua América y de otros sitios sean dioses que de poder quitar al hombre lo quitarían, porque el hombre consideraba que el curso de la naturaleza discurría de acuerdo con su voluntad. Cierto es todo lo que usté ha dicho, pero no hay que olvidar que si el hombre no preserva la naturaleza terminará quitándose sólo, así que estamos joíos de todas todas, o nos quita la naturaleza o nos autoquitamos al exagerar la defensa contra ella. La verdad, es que damos lástima.

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