BEATO DE VALCAVADO – Turismo Prerrománico


Un artículo que nos lleva a hacer comparaciones con los libros sin iluminar de cierto islote que los fabricaba como churros -nooo, no estoy hablando del Libro de Kells, ni siquiera del de Moling, sino de todos los que se llenaban de letrujas a dos columnas y contaban fantasías genealógicas en lengua nativa.

El Beato de Valcavado se iluminó en 92 días (hummmm. 30×3…) y consta de 87 miniaturas deliciosas de deslumbrante colorido. Verlas, en el reportaje de Turismo Prerrománico que va en el enlace.