Sábado


Va a ser cierto que, cuando no tengo nada que decir en el blog, viene el ciego Carolan y me proporciona un motivo.

Esta vez ha sido otro el “lazarillo” que lo ha acercado a Mujerárbol: el poeta Antonio Rivero Taravillo en “Bajo otra luz” (1988). Agradecida, porque es un poema muy hermoso y tiene lagos, y zarzas, y bebida.