Que quede claro… pero muy claro


Lo escribió un amigo, y es necesario recordarlo en estos momentos.

Me sacaron de unas amorosas entrañas y me depositaron sobre una tierra dorada por el sol. Gentes del color de la aceituna se acercaban a mi cuna, y la saliva que su boca segregaba al ver a un niño pequeño, apaciguaba la sequía eterna de aquella tierra.

Ahora pretenden desgajar lo que nos unía porque la bulería, el fandango, el quejío y el cante jondo no tienen cabida en el ritmo monótomo de una sardana. El cordón umbilical que me unía a mi madre fue cortado para que yo fuera otro ser, otra creatura, otra imágen y otra vida; pero los lazos que me unían a ella, y los que me unen, no hay idioma ni cultura que pueda romperlos. El amor es tan fuerte como la muerte. Después se abrieron las mismas entrañas para seguir dando vida, más vida, otras cuatro vidas. Unidas por una misma procedencia, un mismo beso, un mismo gesto de entrega en el amor.

¿Y tú quién eres para poner barreras a esta unidad?

Te odio, sí te odio; porque pretendes romper mi España. Porque maldices el lugar donde mi madre abrió para mí y mis hermanos sus entrañas.

(Antonio Delgado Chamorro)

Origen: Que quede claro…