Corregir


Esta palabra, unida a nuestra memoria de estudiantes, tiene una acepción bastante concreta que es muy distinta de la del mundo estudiantil.

Sobre todo en el caso de que uno decida escribir con vistas al público (este sintagma es similar al “con balcones a la bahía” que dicen en Santander: escribir y adornarse).

Corregir forma parte el trabajo literario, muuucho más que cualquier otra cosa, aparte de escribir el meollo del relato mismo. Aquí, en el meollo, nos sentimos a gusto; en la corrección, sin embargo, es como salir al balcón de la bahía… y que haga un vientecillo que te borre las cejas.

Por tanto, os dejo este artículo de Zenda Libros que dice cosas muuuy acertadas sobre el asunto.

Y sí, yo sigo escribiendo y también beta-corrigiendo.

***ACTUALIZACIÓN***

Corregido error de enlace. Ya siento.