
El calor hace que a una se le llene la cabeza de niebla. Y más cuando el aire acondicionado no funciona.
Así que leí que alguien había escuchado esta pieza en un contexto litúrgico y me quedé pensando que de qué conocía yo eso del «Grito del Ciervo».
Al final llegué a la letra y, claro: la «Loriga de Patricio».
Según Arvo Pärt, en este caso.
Magnífica.
Gracias a Holmess de Chopsuey, por dejar el enlace.