Desiertos que hay que pasar


Pisando estrellas

He pasado un catarro de los más aplastantes de estos tiempos.

Supongo que la cepa catarreril de la España está cambiando con nuevas aportaciones. De momento, acabé con el antibiótico y sigo aspirando vahos de eucalipto. Hacer marcha nórdica (en compañía de otros) es imposible con el gargajeo y es incompatible llevar bastones y tener que sonarse los mocos cada minuto. Hoy (por ayer) he caminado sola, porque no quiero perderme los colores de otoño de este pueblo… La foto creo que lo dice casi todo.

Tampoco la cabeza se asienta para escribir. Lo he intentado, pero no. Todo lo que consigo me parece farfolla y farfullo, ¡blah! Imaginación y “arte” los tengo en barbecho.

A lo más, escucho música…