Navidad y cambios


Es lo propio, ¿no? Determinar cambios en estas fechas. Cambios que no se llevan a término o que sí, pero cambios. Somos así los humanos. Nos aburre la rutina y se nos queda el cerebro con la forma y la consistencia de una patata -o una albondiguilla- si no hacemos cambios.

Así que he empezado por cambiar el color de fondo del blog.

La verdad es que este cambio tiene un buen motivo: con el fondo muy oscuro a veces las letras blancas no salen bien en el editor, cosa que fastidia mi ojo, sobre todo cuando quiero que parte de ellas salgan de otro color. Así que he vuelto a los colores claros. Negro sobre blanco -o así- se ve mejor.

También estoy pensando cambios más radicales., pero de momento no me hagan mucho caso. Igual no los llevo a cabo.

Es lo que tiene la Navidad y la proximidad del Año Nuevo. Que si no se me queda el cerebro como un filete ruso.