Olmos y otros sueños


hoyllueve005
Primer dia otoñal 2006

¡Vaya! Me prometí hacer alguna foto a los olmos que aún queden por el jardín o por las calles de la villa. pero no la he hecho, porque a veces, sobre todo cuando salgo con compañía a la caminata diaria, nos entretenemos en otras cosas y nuestra conversación es errante. No así nuestros paseos, que siempre van por los mismos sitios. A mi me gustaría justo lo contrario.

El caso es que el disparador de esa idea de fotografíar ese árbol me lo trajo este antiguo reportaje de un suplemento del Diario Montañés. Una delicia que recuerda la historia del olmo, o mejor: de “la olma”, que es como llamaban (en femenino) a los árboles que solían ocupar el centro de actividad de las aldeas. Me ha sorprendido que los clásicos lo utilizasen como soporte para las vides y también ese libro de consejos agrícolas de Columela, que en partes me recuerda al viejo “Cántico de los árboles del bosque” -qué madera es buena para qué.

El artículo recorre brevemente la utilidad del olmo como centro del mercado, la reunión del concejo, herramienta… y todas las demás utilidades de este maravilloso árbol, ahora mermado por terrible enfermedad.