Patada


Bebí otra copa -mejor beber que balbucear simplezas- y medité sobre lo mucho que los españoles que todavía creen en la igualdad, we few, we happy few, debemos a estos valientes. Sobre la obscenidad de unas mayorías que aspiran a “vivir tranquilas”.

Otra vez enlazo algo de alguien que me ha gustado. Estoy quitando cosas de Pocket, ese es el motivo.

Este brevísimo disparo de Julio Valdeón, sin ir más lejos. Dicen cosas que pienso, pero con más claridad, valentía y acierto que yo podría decirlo, y porque además lo dicen con escritura limpia.

Bueno, claro: se dedican al periodismo; al de verdad, no al de plástico.

Una patada en nuestra… ¡que kñ! en mi propia conciencia.