Muchos nueves


El 9-9-2019 he cerrado una etapa. ¡Cuántos nueves!

No lo he sabido hasta esta tarde, que llegué a la puerta de casa cargada con documentos, firmas y papeleos. Entonces, me he dado cuenta de que han pasado diecinueve años así, como de golpe, ¡blam! Sí, me he sentido más mayor.

He dejado atrás cosas, como si fueran viejos cordones, gurruños administrativos, rutinas de principio de mes y de periodo de tributación de Hacienda, cabreos, dolores de cabeza, asmas… y recuerdos. Los sintetizo en esta

pequeña galería.

El gato figura en ella: era (y sigue siendo) muy aficionado a fisgar por las ventanas.

No sé por qué me he centrado en las ventanas. En el trocito de cielo + tejados que se veían desde aquella ventana, por la que dudo que vuelva a mirar. Sin embargo, mi fantasma es posible que aún ronde por aquellas escaleras, igual que el de Pangur, aunque tanto uno como otra seguimos aún vivos… y coleando.

Ya veo una cosa mejor que he conquistado: un campo más amplio de visión del cielo.