Aniversario dorado


Hoy hace 56 años que se encontró en el predio de la “Rambla del Panadero” el famoso Tesoro de Villena, del que ya he hablado otras veces en este blogo.

Fue un primero de Diciembre cuando un grupito de peones dirigido por José Mª Soler (por entonces responsable del Museo Arqueológico Municipal) encontró un tesoro perfectamente “empaquetado” por sus primitivos posesores/autores/ladrones dentro de una olla de barro. En este video, extraído del NODO, podéis ver un reportaje de la época sobre el asunto, en el que se observan fotos originales del estado del “escondrijo” (como le llaman los arqueólogos a este tipo de hallazgos) inmediatamente después de su extracción del suelo.

La historia del descubrimiento y la figura del descubridor José Mª Soler serán glosadas hoy en la Casa de la Cultura de Villena como se indica en este enlace. Así mismo, en este bonito video de “Villena Cuéntame” con motivo del 50 aniversario, se ven fotografías históricas de aquellos días, y de otros más cercanos, en relación con José Mª Soler, el Museo que lleva su nombre y quienes participaron de una forma u otra en el hallazgo del tesoro.

Claro que a una le pierde la pasión por todo lo Antiguo, y también por esa población alicantina a la que me ha unido la amistad con una gran conocedora del tesoro, Charo Mondéjar. Buena conocedora hasta el punto de que este año ella ha ganado un premio local por un trabajo sobre el mismo, además del premio personal que supone editar una bonita novela (“La premonición de Safeyçe”) que plasma una fantasía pre-histórica sobre el origen del oro escondido.

El hecho de que también la Casa de la Cultura de la villa otorgue cada año, en este aniversario, unos premios de investigación de la Fundación Municipal “José María Soler, dice mucho del interés por la cultura de los villenenses. Y, de verdad, desde que he estado por allí, no dejo de soñar con el tesoro. Su origen, sus enigmas arqueológicos y técnicos -explorados este año por distintos especialistas con motivo del 56º aniversario- son tan apabullantes como su peso o la pureza compositiva de su metal precioso y sus líneas estéticas, por lo cual no es raro que despierten la creatividad y el ensueño.

Así que, otra vez me alegro por Villena, por su pasado remoto lleno de intriga y oro, y su riquísima actividad cultural moderna. ¡Qué envidia me dan!