Banquetes en La Mano Roja


mapa, Navan, Norte Irlanda, arqueología
Situación y topografía de Navan

Más que una noticia, esto es una constatación de algo que se sabe a través de la literatura medieval irlandesa.

Los restos de cochinos y otros animales de carne encontrados en Navan Fort indican que un gran número de ellos fueron producidos fuera del sitio y, por tanto, traídos desde lejos para ser consumidos allí.

Navan Fort fue la “casa señorial” de un grupo de poder que no solamente dejó en el suelo la marca de sus capacidades de movilización y atracción de recursos humanos, realizando ingentes monumentos. También dejó su impronta en la mente y las palabras, puesto que nos encontramos ante el topónimo más antiguo de Irlanda, conservado desde la E. del Hierro hasta la Edad Media (Emain= Navan), núcleo de una “capital” legendaria de los Reyes del Norte de Irlanda (Ulaid), en torno a la que giran algunas de las historias tradicionales más apabullantes del repertorio antiguo irlandés.

Estas historias hablan de grandes banquetes, especialmente de carne de porcino, ya fuera “natural” o “sobrenatural”, como en esa historia de Las Mocedades de Cú Chulainn cuando su “papá” Conchobar le pide que lo saque de una fosa y le traiga algo que lo reviva… el muchacho corre a traerle un cerdo asado.

Cochinillo asado. Los Ulaid lo preferían más grande.

Así que el hecho de que se pruebe científicamente que a ese punto geográfico-mítico se llevaban ganados de todas partes de Irlanda, que allí se sacrificaban y consumían, es coherente con lo representado en la mitología y refuerza el sentido especial del lugar.

A substantial pig-dominated faunal assemblage (NISP: 2624) representing a minimum of 104 animals, was recovered from the site. (…) The high proportion of pig remains (63% of NISP compared with 30% cattle and 8% sheep/goat) is very rare for Iron Age Britain and Ireland…

El estudio de los isótopos de minerales que provienen de la comida y el agua, o sea, del suelo de cada región, restos químicos que quedan en los huesos y dentadura de los animales, indican los lugares de procedencia de la fauna recuperada en el sitio. El motivo de este análisis:

Animals provide a useful proxy for human movement, particularly in prehistory, when the vast majority of livestock would have been raised at a household level, rather than by specialist producers. Domestic animals may even provide a better isotopic proxy for human origins than humans themselves.

Claro es que no sabemos si se trataba de tributos, de momentos rituales con ritual peregrinación cochineril y de otros ganados al sitio, ni nada.Pero la constatación de que no eran gorrinos (ni ovejas) criados in situ ya es suficiente sugestiva.

El artículo original de Nature es este.

(Aaah, Segovia…).