Cuarentenas como Dios manda – La Nueva Crónica


Otra historia narrada en el Decaleón: Cuarentenas como Dios manda – La Nueva Crónica

Yo el otro día cerré los ojos y ví el bandó rojo imitación rococó que colgaba en la ventana de la habitación donde dormíamos todos, y a mi madre leyendo despacito algo para mí, que tenía mucha fiebre. Y a D. Fernando, a quien también echo de menos en las calles del pueblo, asombrándose luego de mi resistencia.

Parece ser que los recuerdos no pueden remontarse más atrás de los 6 años, así que, por ahí…