Arropar y aprender


Casi al inicio de la pandemia recibí una invitación del escritor León Arsenal para unirme a un “mini-taller de escritura” online mediante videoconferencia.

Resulta que mucho antes de la cosa, me había apuntado a uno de sus talleres presenciales en Madrid, que luego no pudo realizarse. Así que cuando me ofreció resarcirme con estos “microtalleres”, me apunté con los ojos cerrados, y… ¡qué gran acierto!

Se trata de un taller muy original, breve, semanal, con “trucos” y recomendaciones dirigidas a la eficiencia en el trabajo, y una forma de acercarse a la escritura que nunca me habían contado en otros talleres literarios a los que asistí. Hace hincapié en la autonomía del escritor y en puntos de vista sobre el trabajo que no se ven en los “manuales” al uso, pero que son cosas eficaces, incluso cosas imprescindibles para escribir.

Creo que el hecho de que León Arsenal sea un profesional que toque distintos géneros (fantástico, histórico, divulgación… ) le da un conocimiento del oficio distinto al que estamos acostumbrados quienes hemos caído en la escritura como medio de expansión artística personal.

Hay aspectos de escribir que no conocemos, o que fingimos despreciar, o los echamos de menos, cuando resulta que favorecen la expansión de nuestro trabajo. Y cuando un profesional nos los señala, se nos abren los ojos… Sobre todo si el profesional es generoso y nos anima a “devorar” (“canibalizar” como dice él) todo aquello que sirva para potenciar nuestra manera de escribir.

En fin, que estos “microtalleres” de León Arsenal no solo han servido para arroparme durante la reclusión, sino para mirar con otros ojos eso de escribir. Y a plantearme que, a la “edad media” que una va teniendo, mejor es disfrutar de escribir y escribir lo mejor posible, que no lamentarse de las condiciones en que se ha aterrizado en la escritura.