Más nostalgias


Photo by chivozol from Pexels

Ayer, visualizando un reportaje muy bien hecho acerca de una de las tertulias literarias más influyentes en su momento y su sector -el mundo de la Literatura Fantástica y de Ciencia Ficción- me acordé de los tiempos en que yo también era tertuliana.

La nuestra no era una tertulia tan influyente, aunque sí igual de animada. O bueno, eso era lo que me parecía a mí, que acudía de vez en cuando. El lugar de encuentro estaba a muchos kilómetros de mi residencia, pero cuando conseguía aprovechar algún puente, fiesta o vacación y largarme para allá, siempre lo daba por bueno. Era estar entre amigos, charlando de las cosas que nos gustaban y “arreglando el mundo a golpe de…” ¿de cervezas? ¿de calcetines? Sin duda de ilusión por construir algo.

También hicimos alguna edición de lo que escribíamos. Barata, más o menos aseada y que se podía adquirir por suscripción “popular”.

Publicaciones. Foto Aliseda-at-home

Recuerdo que una de las últimas veces que medio nos reunimos, se decidió crear una tertulia virtual por correo electrónico para compartir archivos de temas comunes. Internet ya empezaba a ser una omnipresencia.

No funcionó, y luego la vida, el trabajo, las familias, los cambios que trae el devenir de cada cual, nos separaron, se derritieron amistades, se cancelaron historias, se cambió de residencia…

En el reportaje del que estoy hablando, y que os recomiendo, los miembros originarios de la tertulia evocan el poder transformador de aquellas reuniones y la red social viva de la que se nutrían, que dio forma a fructíferas iniciativas.

En los finales 80 y hasta mediados de los 2000, el ambiente en Madrid era más eléctrico , quizá más que en ninguna otra ciudad española, aparte de Barcelona, cuyo ambiente desconozco por completo. Nosotros estabamos en el corazón del País Vasco, lugar poco adecuado para tribus nuevas, y nos atraía más el ver hermosos paisajes o restos arqueológicos que la ajetreada vida social.

Las tertulias son normalmente endogámicas, aunque algunas, como la del reportaje, logren una insólita proyección exterior. En el reportaje, se  evocaba con pasión la influencia que las reuniones tuvieron en la transformación de los tertulianos en algo distinto y mejor: escritores, editores, libreros, trabajadores de la industria cultural (lejos de la rimbombancia oficial y de los colorines) que hoy se sienten orgullosos de su trabajo y lo defienden con uñas y dientes, en un mundo cuya motivación ya no es tan… fraterna, y las redes sociales son otra cosa más “líquida”.

Nuestra tertulia ni siquiera tenía nombre. Lo que me indican las publicaciones que conservo es que estuvimos “vivos” hasta poco después del año 2000. Justo en aquellas fechas, yo ya había vuelto a España, y por motivos diversos tuve que trasladarme a la parte más árida de mi trabajo y también de mi vida personal. Pérdidas y cambios no deseados me apartaron de eso que en otro tiempo fue mi centro vital. De la última aridez desértica no he conseguido librarme todavía.

Pero anoche, viendo el reportaje sobre la TerMA tuve un grato recuerdo de tardes charlando en algún chiringuito en torno a unas cervezas, en locales municipales o en centros culturales todavía no inaugurados, y también muchas veces caminando, pues éramos bastante peripatéticos, debido a los temas que nos gustaba tocar: peregrinaciones, románico, tradiciones locales, mitología, “esoterias”… que fuimos abandonando poco a poco. Algunas de nuestras reuniones tuvieron lugar con la energía generada por grupos electrógenos piratas, o a la luz de hogueras “cubistas” de divertidas consecuencias, en apartados y bellos rincones rurales y de montaña.

Luego, la red se rompió, aunque no sé cómo ni por qué. A lo mejor no es necesario buscar porqués.

No sé si alguno de mis contertulios pueda leer este post. Sepa que no me he olvidado de nombres, aunque las caras se me van diluyendo. Igual que la mía se habrá diluido para algunos de ellos. Las fotos… tampoco se conservan todas: o no han resistido dos mudanzas, o se han ido feamente.

Si por casualidad alguno de aquellos tertulianos lee ésto, en los comentarios puede dejar sus impresiones… o su nuevo email. Prometo responder.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .