Llevadas y traídas


Foto de Trina en Pexels.

Hace unos días escribía en este blog, a pelo, sobre El Táin y no me di cuenta de que quizá hay gente que entra en Mujerárbol y no sabe lo que es eso. La verdad es que llevo tanto tiempo liada con esa historia que no me percaté; así que pido perdón a los que sí se dieron cuenta.

Os explico. Ya sé que está en la wiki, pero yo os lo voy a contar mejor (garantía notengoabuelas).

De la muy rica literatura medieval irlandesa en lengua nativa, el relato más largo y más complejo, y uno de los más antiguos, es el Táin Bó Cuailnge, «Saqueo/Robo del ganado de Cuailnge» en español. Se pronuncia fácil: cuelle, con elle.

En realidad “Táin” significa «conducción» o «llevada», pero como el relato tiene una clara orientación épica, un título así es apropiado. Lady Augusta Gregory, en su romántica interpretación de este cuento (1902), Cuchulain de Muirthemne, lo llama La guerra por el toro de Cuailnge.

El Cuailnge es una comarca al Noreste de Irlanda, en lo que hoy es la Peninsula de Carlingford. En el mapa, está a mano derecha, dentro del circulo azul. En el territorio de Conaille Muirthemne, una antigua zona glacial que dejó en la tierra marcas en forma de profundas rías y montañas planas.

Territorio Ulate. (Foto+stickers, Mujerárbol. De Irish Kings and High Kings, F.J. Byrne. Londres, 1973).

El cuento narra una incursión de gentes de toda Irlanda, liderados por la Reina de los Connachta, Medb, y su marido, el sinsorgo Ailill, contra los habitantes del Ulster (Ulaid, hispanizado “Ulates”). Estos se encuentran en aquel momento atacados por una enfermedad misteriosa, que deja a los hombres del territorio inútiles para todo. Contra los invasores, solo un muchacho imberbe defiende la frontera: Cú Chulainn, el héroe del relato, libre de tal enfermedad.

El objetivo de los irlandeses es llevarse ganado (o un toro en concreto, según las versiones más populares) que está en dicha comarca al sur del territorio Ulate. Pero hasta que lo consiguen hay unos cuantos altos en el camino, paradas para charlar, disgresiones y escaramuzas entre los atacantes y el defensor.

Al final, los Ulaid se recuperan de su enfermedad, se reunen y plantan cara colectivamente a los invasores en una gran batalla… y no puedo contar nada más, so pena de hacer un “spoiler”.

El relato-Táin es un cuento prolijo, largo y algo tedioso de leer para nuestras costumbres. Está en prosa, pero también contiene muchos pasajes poéticos. Existe la sospecha de que parte de esta poesía podía ser cantada, con acompañamiento musical. Los poemas son de varios géneros.

La narración se interrumpe también con listas de todas clases: nombres personales, nombres de tribus, de objetos; nombres agrupados y sin agrupar, etcétera… Las enumeraciones les encantaban a los escribas irlandeses. Hay una con 99 nombres personales “impronunciables”; claro que en la versión segunda la lista solo tiene 33 nombres, qué alivio.

También posee pasajes enigmáticos conraras bellas imágenes (la aparición de una profetisa tejedora, transformaciones y visiones) y hasta historias de humor chusco.

Han corrido auténticos rios de tinta sobre el cuento, desde el s. XIX hasta ahora mismo. Cientos de papers, congresos e investigaciones realizadas sobre pergamino, piedra y metal. También hay varias ediciones modernas (la mayoría de una sola de las versiones existentes) y también algunas traducciones: al español, al francés, al ruso, etc. Para los irlandeses es algo así como nuestro Cantar del Cid.

Sí, monasterios así. (http://philarm.com.)

El Táin tiene 3 redacciones o versiones distintas, datadas desde el s. XI al XVII, conservadas en más de siete manuscritos diferentes. Las dos principales se encuentran también en sendas compilaciones, o grandes repertorios de narraciones.

La primera versión contiene retazos anteriores al s. XI, pero no prerromanos, aunque haya “carros”. Ahora se sabe que el atrezzo material de la historia se corresponde más bien con el s. IX y el X que con fechas prehistóricas. Si en el interior de la narración se conservan trazas de “ideología indoeuropea” o cosa así, es cosa para discutir. Si estuviera en latín, tendríamos menos dudas. Pero llama la atención que un relato nacido y criado en monasterios, no atribuye a los personajes paganos elementos en exceso negativos, maléficos o diabólicos. Y eso que hay menciones a varios dioses paganos conocidos por otras fuentes, como Lug, la Gran Reina o Mórrigán, el Dagda, etc.

Recientes análisis textuales señalan que la presencia de historias “paganoides” en el Libro de la Vaca Parda (Lebor na hUidre) -la compilación donde se halla la primera versión del Táin- tienen un claro objetivo doctrinal cristiano, que se engloba en la preocupación por el Fin de los Tiempos y por la Salvación de los personajes principales de estos cuentos, que eran tenidos por los irlandeses medievales como personajes históricos. Estos, en muchos casos, formaban parte de la genealogía de las dinastías reales irlandesas, de forma que, si el Fin de los Tiempos se avecinaba, los habitantes del remoto Occidente no quedaran sin posibilidad de Salvación.

Ahora ya sabéis un poco más qué es eso del Táin. Si en el buscador del blog tecleáis esta palabra mágica, saldrá alguna otra entrada más antigua de Mujerárbol sobre el particular. Pero ya iré contando más… que la historia no acaba aquí.

Espero que os haya gustado este paseo por los praos.