Un diccionario antiguo


Mis diccionarios. A la derecha la edición a 4×2 columnas del DIL (Foto: Mujerárbol)

Me encontré esta entrada en una página pública de FB, dedicada al recuerdo de Micheál Ó Cléirigh, uno de los Cuatro Maestros y monje Franciscano del Colegio Irlandés de Lovaina, miembro de una antigua familia de historiadores, clérigos y filid tradicionales de Irlanda, que murió alrededor de 1643.

En la entrada se habla de una de las más curiosas obras de este erudito: el diccionario de O’Clery (apelllido anglizado) que todavía se cita como una de las fuentes históricas de la lengua irlandesa. El motivo es que su autor habría trillado en muchos manuscritos antiguos para realizar el trabajo.

El título es “Diccionario o Pequeño Glosario” y en el se recogen palabras “difíciles y antiguas” del irlandés anterior al siglo XVII.

Captcha. (https://www.facebook.com/Cleireach/posts/1070108610160688)

Una de sus particularidades es que fue impreso en el propio Colegio de Lovaina, o sea: no es un manuscrito.

Recogía vocabulario antiguo del irlandés y por eso algunas de sus referencias han ido a parar a eDIL, que es un diccionario histórico de esa lengua. Es el primero que se hizo con un criterio racionalizado. El otro diccionario antiguo del irlandés es el Glosario de Cormac (del s. IX) pero su criterio es… imaginativo.

Hay que tener en cuenta que a partir del s. XVI con las catástrofes políticas que acontecieron en Irlanda, hasta el XVII-XVIII, el irlandés de registro culto, se fue perdiendo junto con la clase social que lo mantenía: la nobleza de lengua gaélica y sus filid o “poetas”, historiadores, genealogistas, etc. asociados, mientras que la lengua seguía evolucionando y cambiando hacia lo que hoy es el irlandés contemporáneo.

Por lo que dicen los filólogos, no ha sido del todo una evolución hacia mayor sencillez (sintáctica) pero tanto sintaxis como fonética (y sobre todo ortografía) han cambiado muchísimo. Hay que tener en cuenta que lo que queda de irlandés Antiguo y Medio solo lo conocemos por fuentes escritas de tipo literario/técnico (sagas, literatura religiosa, leyes…) que no reflejan el habla común.

Como pasa con casi todas las fuentes escritas de los idiomas viejos: ignoramos cómo sería la realización a pie de calle (o de huerta) del castellano de la época del Cantar del Mio Cid (el siglo XIII). Lo que se conserva son registros cultos y librescos, en su mayoría. Y en el caso del irlandés, “cultísimos” y elaboradísimos: la clase profesional que los fabricó eran esos “pedantes mandarines” creadores de lo que se ha llamado, de una forma que a ellos no les gustaría, “literatura bárdica“.

El autor de este diccionario pertenecía a una familia de eruditos que llevaba cultivando el arte de la palabra, el examen de manuscritos antiguos y la escritura desde varios siglos antes. Los O’Clery -originarios de Mayo, pero que llevaban ya mucho tiempo viviendo en Donegal, se documentan al menos desde el siglo XIV en ese territorio del Norte de Irlanda.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .