¡Agua!


No creo que nadie que los haya visto, deje de admirar estos episodios de “Ingeniería romana”.

Aquí desbastados en deliciosas pildoritas, fácilmente entendible para quien tenga algo de educación general básica (no, no es ESO). ¡Con lo que me gustan a mi los programas de ingeniería…! Qué le vamos a hacer, es cosa de nacimiento.