A día de hoy


Is mise, con el sol de frente

Ya saben que es raro que coloque en Mujerárbol cosas de muy-muy actualidad política. Es porque no quiero convertir mi oasis en un speaker’s corner, porque ya hay otros speaker’s  mil veces mejores que yo, y… porque no.

Pero estas semanas de “confinamiento” han terminado por volarme las hojas. Una no se da cuenta de lo “asocial” que es hasta que tiene que des-socializarse durante cuatro meses… o más, que esto parece que va para largo en territorio madrileño.

Y porque a estas alturas también se ve que la largura no tiene un motivo sanitario, sino que hay algo más: intenciones políticas rarunas, “maniobras orquestales en la oscuridad”, falta de unidad pero aposta, no por que falten apoyos, porque también hemos visto con asombro que cuando los ha habido, se han mandado a la mierda descaradamente en menos de 24 horas…

Eso explica que vea a mi alrededor confusión, mala intención, dejadez, rabia entre los ciudadanos, inseguridad… No me extraña, aunque me hace hervir la sangre.

Veo un Gobierno subidito en una burra de la que no se digna bajar ni para pedir perdón, aunque solamente fuera por algunas meteduritas de pata, que las ha habido y no pueden negarse. Al principio y en medio de la crisis sanitaria: en la imprevisión, en los materiales, en los tests que aun no se hacen, en los detalles que rapidamente se han borrado de las rr.ss.

En fin… Y si eso se aliña más con un futuro económico color papo hormiga y con extrañas maniobras inconstitucionales, vamos arreglados, sí.   

Por mi parte, ya no digo más. Ante la verdadera obediencia/aguante de los ciudadanos, al menos podría el Gobierno mostrar un poquito de lealtad siquiera hacia sus votantes, no ya hacia aquellos a los que nos considera memos de solemnidad.

¡Ah! Que me figuro que los conceptos “medievales” como honor, verdad, palabra dada… ya no sirven en este mundo posmodernito y gilipoyas, ok. Espero que al menos, esas palabras viejunas, libertad e igualdad tengan sentido todavía para esa gentecilla

 

 

 

Seguimos…


Fernando Corral durante el rodaje. Foto ABC.

 

Con esta noticia seguimos controlando la repercusión del bonito docu-drama sobre Franciso de Cuéllar realizado por Omedia, con la actuación estelar de Fernando Corral. 

Animo a comprarlo a los aficionados a la narrativa histórica… (no tengo comisión). Está muy bien para abrir boca.

 

 

 

 

Por fin… por fin…


 

Armada 1588 : Naufragio y Supervivencia from Omedia on Vimeo.

Espero que nuestros amigos irlandeses tengan éxito con esta película, pero el trailer ya tiene muy buena pinta. El trabajo ha sido muy duro para los actores -muchos de ellos no actores, sino voluntarios- y también se ha complicado por la crisis del putivirus el montaje y elaboración de imágenes digitales, así como la distribución.

¡Que ganas de verla!

Soplos de luz


libro

He terminado el libro de Irene Vallejo “El infinito en un junco”, una delicia que me llegó en e-book desde una mano amiga, a la que desde aquí doy las gracias.

El libro nos propone un fantástico viaje por el tiempo, en busca de los orígenes de los libros y las bibliotecas, reflexionando sobre lo que ha implicado a lo largo de la Historia la existencia de ellos, almacenes del saber, de la experiencia y del sueño de los humanos.

Se trata de un libro que por medio de indicaciones hacia el pasado, proyecta hacia el futuro las ganas de saber, de explorar, de unir y de soñar que (por suerte) aún poseemos. Este ansia, se solidificó ya hace muchos milenios en la escritura y, unos milenios después, en la vida agitada, callejera, comercial y parlanchina de la Antigua Grecia… y de ahí, al sueño multicultural de Alejandro Magno, la primera Biblioteca del mundo.

Cuando estaba llegando al final y la autora nos resumía la evolución del “sueño de Alejandría”, pensé en los satélites que nos envían fotografías y datos desde lejanísimos planetas; o en las bellísimas imágenes de constelaciones obtenidas por los gigantescos telescopios de los Observatorios.

Ese suspiro de luz que se transmite desde tan lejos de nuestra Tierra, es el no va más del sueño que se inició en Alejandría, cuya mítica Biblioteca es el hilo conductor del ensayo. Trasnmitir datos de conocimiento a través del espacio, por medio de un soplo de luz, resume lo que ha evolucionado (no sin algunos dolorosos pasos hacia atrás, como nos recuerda la autora) esa fiebre por almacenar y repartir el conocimiento, que surgió con los primeros rollos de papiro llenos de garabatos.

El libro, que nos recuerda cual ha sido la fragilidad de los soportes de la escritura, y de todo lo que gira a su alrededor (autores, escribas, copistas, libreros, bibliotecas, encuadernadores, clasificadores, maestros, alumnos…) seguirá siendo por mucho tiempo un elemento necesario en nuestro mundo y… ¡ay de cuando falte ese elemento!

El que ahora todavía existan libros de papel, gran invento pero a la vez gran fuente de basura (y no solo los malos, como bien recuerda la autora en un capítulo dedicado al desecho de papel y al reciclaje…), no ha de impedirnos comprender que el futuro tiene un punto de realidad en esos ingeniosos soplos de luz que hoy representan las tabletas y los kindles, forma evolutiva actual de ese fastuoso invento humano que son la escritura y sus soportes. Desde el junco llamado “papyro” hasta el papel, pasando por la piel y el cuero.

Foto de Alex Andrews en Pexels

A la vez que recomiendo el libro, no dejo de pensar en lo incansable que es el sueño humano, plasmado ya en soplos de luz. La fragilidad del sueño humano.