Al-Palabrario


https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/b/b5/Caceres-Aljibe-DavidDaguerro.jpg/320px-Caceres-Aljibe-DavidDaguerro.jpg
Caceres-Aljibe del Palacio de Las Veletas (DavidDaguerro.jpg, wikimedia commons)

El otro día me encandilaba con las palabras aljuba, aljaba y aljibe. Tres palabras sonoras y parecidas, que comparten una Edad Media pasada por la lengua foránea (variedad popular) que más ha influido en la nuestra.

Aljaba, por cierto, es más bonito que carcaj, que muy probablemente vino con las Cruzadas, con los cristianos de origen francés que imperaban en las cortes post-siglo XII y con mediadores bizantinos, y no con los musulmanes que ya vivían en nuestro territorio. Y ojito, que una palabra te lleva a otra… esto es como las cerezas.

Hoy me he encontrado con arrumar (¡quién diría que tiene parentesco con room in english!). Y que no tiene nada que ver con “arrumaco”, otra palabra maravillosa.
 “Aljibe” sigue usándose y no siempre para nombrar cosas del campo… ¿O sí?

“Volcanoes in my backyard”


Fte.: https://cadenaser.com/ser/2021/09/27/sociedad/1632719655_239672.html

Sigo mirando con asombro la evolución del volcán de La Palma, el maldito volcán.

Es fascinante, inevitable mirar. Sobre todo de noche: el fuego nos hiponotiza a los humanos, qué le vamos a hacer…

Por supuesto, es un desastre el que está soportando la gente que vive ahí, la Administración autonómica y la economía nacional. Por mucho que se actúe correctamente (que yo creo que se ha actuado, al menos hasta el momento, y la prueba es que no hay noticia de víctimas humanas) es un desastre.

Pero la magnitud económica y humana se verá en próximos meses y más tarde, cuando el volcán deje de gruñir, que no se sabe cuando será… Como tampoco se sabe si podrá volverse algo parecido a “la actividad normal” en una islita que ha perdido gran parte de sus mejores cultivos cultivable, miles de casas y de empresas destruidas, agricultura fastidiada y turismo en suspenso… en medio de una pandemia. Más no se puede dar como catástrofe, creo.

Miro algunos de los chats en directo que las TVs ofrecen junto con las imágenes. Resulta curioso comprobar que los de TVs y habla española son un show continuo de pachangas y graciosidades de bareto, sin que nadie aporte algo más consistente. Una especie de tele 5 pero con volcán de fondo (si los lectores conocen algún chat en nuestra lengua que no lo sea, me lo cuente y enlace).

Sigo con curiosidad el de afar tv en inglés, que, por lo menos tiene 3 cámaras situadas en varios puntos de vista y enlaza con RTVE y La Palma TV y… donde haya que enlazar. Tiene un equilibrio aceptable de graciosetes/setas y en él se hacen ¡hasta preguntas consistentes! ¡y encima les dan respuestas interesantes! 😱 No es nada “serio”, ni científico, ni humanitario, ni nada… es como un grupo de personas adultas charlando de noticias cotidianas, aportando algún punto de vista interesante y comportándose como adultos. Pero enlazan al IGME y al USGS, y la gente no desbarra continuamente. Los que lo hacen y repiten no son seguidos por la masa y son eliminados. Y eso que también hay algo de cachondeíllo (algo-sajón) y de vez en cuando los moderadores banean a algún payaso/a de cualquier continente.

Dear people we want chat to be welcoming and fun. Do not insult or be mean to anyone on this chat including the mods. Otherwise comments will be deleted and you will be timed out or banned. Thank you.

Me pregunto si no me estoy volviendo algo-sajona y me desagrada ese tonillo de “me importa una mierda lo que tú dices y tu madre por si acaso” que solemos tener los españoles respecto al habla de otros (y con otros también digo otrosnacionales, cosa que sucede mutuamente, de lo contrario no existiría este “síndrome del ytumadreporsiacaso“). Quizá ya era algosajona en mi juventud… nu sé.

Hay bastantes cosas preocupantes de ese fenómeno del volcán. Quizá sea la única ocasión en que veamos a la Tierra en acción en nuestra vida… y en nuestro suelo.

Mientras tanto, pensemos con claridad, con solidaridad y con seriedad en lo que (nos) está pasando.

(Sí, hay catástrofes peores. Pero tienen nombres y apellidos).

 

 

Especial monográfico


Marines estadounidenses en Guadalcanal (1942). Wikimedia commons.

¿Ya os dije que había salido el nº especial de Octubre de la revista digital DH, un monográfico dedicado a la Segunda Guerra Mundial?
Pues ha salido y está estupendísimo.

Pero, resulta que a mí se me ha caído Slack y no me entero de las novedades de los amigos. Estoy intentando remediarlo, porque se me escapan noticias como esta.

Y para quitarme el mal sabor de boca, leo este número especial que me está gustando mucho, porque lo que sé de la 2GM es solo “de oídas” y… de ver películas sobre ello. Y así… no pué ser.

¡Animaos a entrar en el enlace y bajar la revista!

Sucedió


Cabo Mayor. Foto Mujerárbol

La Historia no tiene valores. Ni buenos, ni malos, ni medianos. La Historia sucede. Así fue un 12 de octubre. De 1492. Irreversible: como toda criatura del tiempo.

Me ha gustado muchísimo la columna de hoy de Gabriel Albiac, y sobre todo la conclusión, con la que comienzo esta entrada. Llevo dias de bastante “bajonazo”, y con ganas de escribir sobre esa cosa llamada “Historia” y “para qué sirve conocerla”, tema en el que varios amigos de DH han estado insistiendo en las pasadas semanas. Una veces, encuentro motivo para escribirlo; otras, me desanimo más.

Mirada desde un punto de vista filosófico, es tal como Albiac lo cuenta: la Historia no es más que una forma de sentirnos menos liliputienses (curioso este gentilicio fantástico, inventado por un Deán de Dublín).

Sentirnos menos solos en el “universo humano”, por una especie de cordel invisible que nos une… si somos menos tribales, nos une a otros humanos; y, si un poquito menos universales, a “nuestros antepasados” sean éstos los que fueren, de una forma arbitraria, como dice el autor.

Fijaos que, cada vez que se analiza ADN antiguo, prehistórico, neandertal, resulta que casi todo es producto de una mezcla. Que la única raza pura que existe es la humana, y que dividirnos y separarnos en tribus o “tribitas”, o hasta en identidades individuales, no nos produce menos desasosiego. Y si no, echarle un ojo a las cien mil majaderas “identidades individuales pero con aspiración a ser colectivas” que se están inventando ahora… cuento, cuento, mucho cuento.

Sí, la Historia antes de ser Ciencia o conocimiento, empezó como cuento.

Por eso, andando el tiempo y profundizando algo en lo que estudié y me gusta, llegué a la idea de que a la Historia, a los hechos colectivos o individuales, hay que mirarla con compasión. O con palabras del mismo Albiac :

Es un placer, eso sí, peligroso, éste de la identificación con los tiempos idos

Que los juicios morales sobre el comportamiento pasado de los humanos son arriesgados, y que a cada tiempo hay que darle su hueco en el puzzle, cuidando con no extrapolar. Sobre todo, no juzgar el pasado con ojos de presente, comprender que lo que sucedió ya no tiene remedio. Que podemos leer este o aquel hecho (o su fuente) de manera mejor o peor, usando un criterio racional, con mayor o menor acierto, pero que no podemos cambiarlo.

Mirar hacia atrás sin ira… o más bien, con lástima (DRAE: “piedad”, acepción 3).