Res publica


Foto: Aliseda Lealsoria

A mi me gustaría que la cultura republicana estuviera de verdad extendida en mi país.

Para que quede claro, en mi blogo “cultura republicana” no tiene que ver con la famosa banderita tricolor, ni con el 14 de Abril, sino (entre otras cosas) con el respeto a las leyes, la crítica constructiva basada en el conocimiento real y sólido (no en jaculatorias), el respeto a la opinión del otro aunque no me guste, el respeto a las leyes (por si no lo he dicho antes), la libertad individual y el respeto a la intimidad personal y finalmente la igualdad entre los ciudadanos.

Pero bueh, este no es un blogo político, ni quiere serlo. De hecho, me planteo no leer noticias ni comentarios políticos, especialmente noticias de España, porque me agobia cada vez más el clima totalitario, censor, disparatado, culturalmente ridículo, cada día más pacato… y poco republicano, que leo y veo a mi alrededor.

Lo que pasa es que los reyes (rí bennach: “rey con cuernos”, que molesta a todos en todo momento) andan por ahí disfrazados de “republicanos”. Total, como todo consiste en colocarse una pegatina…

(PISTA: los gobernantes que mangonean el Poder Judicial o las Leyes, o que hablan de personas que deben tener inmunidad ante la Ley, se llaman “señores feudales” con horca, cuchillo e infurción; aproximadamente pertenecen al siglo XI europeo).

 

 

 

 

Otro video y más…


Me he adentrado en la página de la empresa Balawat, de la que creo que ya os he hablado alguna vez en este blogo. Se dedican a la creación de material audiovisual para el Patrimonio Arqueológico, y tienen muchas cosas estupendas ya funcionando en Museos y yacimientos.

Batalla de Alarcos

Por ejemplo, esta infografía de la Batalla de Alarcos que me parece buenísima y que podéis ver mejor, y ampliar a placer, en la página del autor, Jesús Gómez Merino.

Pero me ha gustado todavía más este video, recogido de Vimeo sobre la historia mitológica de Aquiles en la Isla de Skyros, que me ha recordado bastante la tésis de que El Táin irlandés es una imitación consciente de la Iliada… (pero eso son cosas mías, ¿eh?). Los divertidos toques de humor  (cuando le empolvan la cara a Aquiles, por ej.) y la idea de representar los dos espacios de la historia (Troya y Skyros) como dos jarrones distintos es una delicia.

¡Hala, a disfrutarlo!

Aquiles en Skyros from balawat.com on Vimeo.

¡Qué ruido…!


No sé si este villancico bretón lo he puesto ya algún año pero, para por si acaso, aquí va… con un par de pequeñas explicaciones.

Por supuesto, no hay nada de pagano en este villancico, puesto que es un villancico no el aullido del viento…Celebra, pues, el Nacimiento de Cristo, Luz y Sol de la Humanidad doliente.

Baptisterio románico de San Giovanni in Fonte. Verona, 1123. (Foto by Wolfgang Sauber, Wiki Commons).

Pero es curioso pensar que, aunque la mayor parte de nosotros entendemos que la Anunciación a los pastores sucede en un entorno nocturno y silencioso, quizá la Edad Media no lo veía así. Los pastores están a punto de dormirse, alguno entretiene la sobremesa de la cena con una musiquilla (como se ve en las pinturas del Panteón Real de León) con una flautilla, una gaita u otro instrumento ligero y sin complicaciones. O con la dulzaina que aparece en ese relieve italiano del s. XII.

Y entonces… ¡bum! se abren los cielos y aparecen ángeles, y hablan y unos entienden y otros no, y aquello es… ¡pero qué ruido es este!

El autor del villancico, no obstante vivir en el siglo XIX, también participa del tema del ruido y nos presenta de modo genuino a sus causantes: Aeled, Ángeles. El título del villancico: “¿Qué ruido es este en el mundo?” (obsérvese que el bretón conserva la P inicial de “qué”).

Aniversarios (que se olvidan)


Foto de Kaboompics .com en Pexels

El día 20 del mes de Septiembre hizo diez años que se publicaba en Word Press la primera entrada de Mujerárbol.

No era mi primer glob-glob sino que le entrada emigraba de otro que tuve en Blogger y éste de otro anterior, en la antiquísima Blogia.

Además, la editorial en la que publiqué mi libbbbbro en 2018 también me obsequió con un blogo (en WordPress) que… en fin, por ahí va navegando.

Así que fíjense sus señorías como anda una de recuerdos blogueriles, cuando se olvida de los cumpleaños de todos estos hijuelos… y también del veinte de setiembre de 2009. Es decir, que a finales de este mes, habremos cumplido once años desde que empezamos con este blogo y diez desde que empezamos con este otro, que he reabierto ahora. Pero en fin: cada cosa en su sitio, ¿eh?

Muchas, pero muchas veces a lo largo de cada año, me pregunto si cerrar o no Mujerárbol. No creo que  a la gente le importen las tontadas de una, aunque me he hecho un pequeño corralito (gracias, lectores) y me sirve de “diario personal” muchas veces. A mi me gusta pasar de cuando en vez, publicar ideas, tontacadas insomnios e historietas.

La presencia en la red desde 2009 a hoy ha cambiado muchísimo, ganando importancia las cosas más instantáneas y directas, más “visibles” en medio del ruido global (o sea, más trompeteras y repetitivas), más simples y más veloces… y sobre todo, menos engorrosas para el autor (a menos que sea profesional de algo) y para los lectores.

Las estadísticas de Mujerárbol son las que son, pero mi objetivo desde el principio no era hacerme “visible” en el planeta, sino entre unos cuantos seres humanos, entre los que quizá me contaba a mí misma. Así que estoy agradecida por la fidelidad o la genuina ingenuidad de quienes vienen a visitarme.

Foto de Alena Shekhovtcova en Pexels

Así que de momento, no cierra Mujerárbol, ni piensa hacerlo al año que viene (salvo fuerza mayor).

Como estamos ya en Navidad y próspero Año Nuevo, brindemos por otro año para Mujerárbol y por muuuchos más para sus seguidores.

Sláinte!