Que de esta salgamos…


Foto de Sindre Strøm en Pexels

Es natural que estos dias estemos todos como sabandijas cebolleras, ansiando salir de casa, o con miedo a hacerlo por si un “bichito” nos salta por encima del zapato. O por si… o por si…

Yo espero que de esta salgamos todos más seguros, más valientes y menos “valentones”, más relajados, más conscientes de lo que poseemos o creemos poseer: una familia, unos amigos, un amor, un jardín donde pasear, una amistad, un supermercado al lado de casa, un dinero para comprar cosas que realmente son necesarias… Y sin prisa, sin tanta vocinglera “solidaridad”, tanta libertad que ahora echamos de menos (siquiera la humana y “casera” libertad de pasear por el jardín), tanto aplomo que es más bien fundimiento de plomos.

En fin, espero que de esta salgamos… Pero he tenido miedo, todavía lo tengo.

Todavía…

Con coraje femenino


Foto de Anas Hinde en Pexels

El coraje es una cosa que tiene muchas formas.

El coraje se compra, pero no se vende; se adquiere y puede perderse incluso en la misma jugada. No se nace con él, porque entonces, no habría mierdecillas, ni maricomplejinas, ni seres parecidos: todos seríamos una especie de Reina Medb, siempre corajuda, siempre cabreada, que mea de pie y deja charcos como lagos en los que se ahogan veinte Armadas Invencibles.

Ya sabemos, por la Historia y por los papeles, que no es asín.

Por eso, porque me ha parecido un coraje bien adquirido y admirable, me ha gustado esta historia: Leer más »

Valiente y oportuna


Photo by Juan Pablo Serrano Arenas from Pexels

 

—¿La ficción sirve para contar lo que no se dice?

—Es la parte terapéutica de la escritura. Me gusta la teoría de que el pueblo inglés es un pueblo de novelistas porque es muy pudoroso para hablar las cosas cara a cara. Es una justificación bonita para la escritura. Pero no es sólo eso. De lo contrario únicamente se escribirían novelas por razones terapéuticas, y se escriben por otras razones.

(David Gistau, en una entrevista que se publicó el 10—2—2020, un día después de su fallecimiento).

 

Res publica


Foto: Aliseda Lealsoria

A mi me gustaría que la cultura republicana estuviera de verdad extendida en mi país.

Para que quede claro, en mi blogo “cultura republicana” no tiene que ver con la famosa banderita tricolor, ni con el 14 de Abril, sino (entre otras cosas) con el respeto a las leyes, la crítica constructiva basada en el conocimiento real y sólido (no en jaculatorias), el respeto a la opinión del otro aunque no me guste, el respeto a las leyes (por si no lo he dicho antes), la libertad individual y el respeto a la intimidad personal y finalmente la igualdad entre los ciudadanos.

Pero bueh, este no es un blogo político, ni quiere serlo. De hecho, me planteo no leer noticias ni comentarios políticos, especialmente noticias de España, porque me agobia cada vez más el clima totalitario, censor, disparatado, culturalmente ridículo, cada día más pacato… y poco republicano, que leo y veo a mi alrededor.

Lo que pasa es que los reyes (rí bennach: “rey con cuernos”, que molesta a todos en todo momento) andan por ahí disfrazados de “republicanos”. Total, como todo consiste en colocarse una pegatina…

(PISTA: los gobernantes que mangonean el Poder Judicial o las Leyes, o que hablan de personas que deben tener inmunidad ante la Ley, se llaman “señores feudales” con horca, cuchillo e infurción; aproximadamente pertenecen al siglo XI europeo).