Leyendo


Me he decidido a abrir una nueva categoría que aparecerá en el menú de cabecera: “Voy leyendo”.

En “Voy leyendo” aparecerán reseñas y recomendaciones de novelas, de ensayos y de otras cosas que he ido y voy a ir leyendo a lo largo de… de lo que me quede de vista y de blog. Porque me gusta leer tanto como me apasiona escribir. Ésto lo hago peor que aquéllo, pero una cosa complementa la otra y así, vamos tirando.

Algunas de las reseñas han aparecido en un grupo privado de Facebook llamado “Novela Histórica”. Pero como lo que leo yo es inter-géneros, aquí aparecerá de todo.

Soy de libros más que de autores, aunque a algunos autores los frecuento más a menudo por el hechizo que produce su escritura. Me pasa lo mismo con los géneros, aunque la novela histórica, sobre todo cuando se sale de lo normal, me gusta “por motivos personales”. Y cuando se comprueba que hay novelas que sin ser del género dan testimonio de un periodo histórico como no lo hace ninguna de las que cuadran al género, entonces más.

Eso le sucede a la magnífica “Historia de amor y oscuridad” de Amos Oz, que volveré a reseñar aquí, aunque ya lo hice en Agosto de hace tres años. Y a algunas otras obras, que no pretenden “enseñar historia” sino contar una historia bien contada, el desafío del filì por excelencia.

Os invito a pasaros de vez en cuando por aquí.

¡Ah! El plugin de WPress que debería insertar mis posts en Facebook está pocho, así que iré dando difusión a mano de las cosas que “voy leyendo”.

¡Contra los cachos de carne con ojos! (Es mi grito de guerra o “sluaghán”).

Imbecilidad y progreso


¿Verdad que parece una contradicción de términos? Pues es la realidad. Involución. El Prof. Sosa-Wagner alerta de la receta… que algunos quieren: Hay que limpiar la Historia, manchada por Ejércitos infectos, hay que meter la Historia misma en los hondones de sus rincones oscuros, entre sus ruinas suburbiales, hay que sepultar sus fracasos y sus […]

Más nostalgias


Photo by chivozol from Pexels

Ayer, visualizando un reportaje muy bien hecho acerca de una de las tertulias literarias más influyentes en su momento y su sector -el mundo de la Literatura Fantástica y de Ciencia Ficción- me acordé de los tiempos en que yo también era tertuliana.

La nuestra no era una tertulia tan influyente, aunque sí igual de animada. O bueno, eso era lo que me parecía a mí, que acudía de vez en cuando. El lugar de encuentro estaba a muchos kilómetros de mi residencia, pero cuando conseguía aprovechar algún puente, fiesta o vacación y largarme para allá, siempre lo daba por bueno. Era estar entre amigos, charlando de las cosas que nos gustaban y “arreglando el mundo a golpe de…” ¿de cervezas? ¿de calcetines? Sin duda de ilusión por construir algo.Leer más »

Heridas


(Captura de pantalla)

A eso me refería yo en la entrada del 4 de abril. ¿Se quedará abierta? ¡Qué injusto, qué miserable!

Pero como hoy es día de heridas, añado estas tres:

Llegó con tres heridas:
la del amor,
la de la muerte,
la de la vida.

Con tres heridas viene:
la de la vida,
la del amor,
la de la muerte.

Con tres heridas yo:
la de la vida,
la de la muerte,
la del amor.

Miguel Hernández

 

Foto de Matthew Barra en Pexels

 

Arropar y aprender


Casi al inicio de la pandemia recibí una invitación del escritor León Arsenal para unirme a un “mini-taller de escritura” online mediante videoconferencia.

Resulta que mucho antes de la cosa, me había apuntado a uno de sus talleres presenciales en Madrid, que luego no pudo realizarse. Así que cuando me ofreció resarcirme con estos “microtalleres”, me apunté con los ojos cerrados, y… ¡qué gran acierto!

Se trata de un taller muy original, breve, semanal, con “trucos” y recomendaciones dirigidas a la eficiencia en el trabajo, y una forma de acercarse a la escritura que nunca me habían contado en otros talleres literarios a los que asistí. Hace hincapié en la autonomía del escritor y en puntos de vista sobre el trabajo que no se ven en los “manuales” al uso, pero que son cosas eficaces, incluso cosas imprescindibles para escribir.

Creo que el hecho de que León Arsenal sea un profesional que toque distintos géneros (fantástico, histórico, divulgación… ) le da un conocimiento del oficio distinto al que estamos acostumbrados quienes hemos caído en la escritura como medio de expansión artística personal.

Hay aspectos de escribir que no conocemos, o que fingimos despreciar, o los echamos de menos, cuando resulta que favorecen la expansión de nuestro trabajo. Y cuando un profesional nos los señala, se nos abren los ojos… Sobre todo si el profesional es generoso y nos anima a “devorar” (“canibalizar” como dice él) todo aquello que sirva para potenciar nuestra manera de escribir.

En fin, que estos “microtalleres” de León Arsenal no solo han servido para arroparme durante la reclusión, sino para mirar con otros ojos eso de escribir. Y a plantearme que, a la “edad media” que una va teniendo, mejor es disfrutar de escribir y escribir lo mejor posible, que no lamentarse de las condiciones en que se ha aterrizado en la escritura.