Valiente y oportuna


Photo by Juan Pablo Serrano Arenas from Pexels

 

—¿La ficción sirve para contar lo que no se dice?

—Es la parte terapéutica de la escritura. Me gusta la teoría de que el pueblo inglés es un pueblo de novelistas porque es muy pudoroso para hablar las cosas cara a cara. Es una justificación bonita para la escritura. Pero no es sólo eso. De lo contrario únicamente se escribirían novelas por razones terapéuticas, y se escriben por otras razones.

(David Gistau, en una entrevista que se publicó el 10—2—2020, un día después de su fallecimiento).

 

Res publica


Foto: Aliseda Lealsoria

A mi me gustaría que la cultura republicana estuviera de verdad extendida en mi país.

Para que quede claro, en mi blogo “cultura republicana” no tiene que ver con la famosa banderita tricolor, ni con el 14 de Abril, sino (entre otras cosas) con el respeto a las leyes, la crítica constructiva basada en el conocimiento real y sólido (no en jaculatorias), el respeto a la opinión del otro aunque no me guste, el respeto a las leyes (por si no lo he dicho antes), la libertad individual y el respeto a la intimidad personal y finalmente la igualdad entre los ciudadanos.

Pero bueh, este no es un blogo político, ni quiere serlo. De hecho, me planteo no leer noticias ni comentarios políticos, especialmente noticias de España, porque me agobia cada vez más el clima totalitario, censor, disparatado, culturalmente ridículo, cada día más pacato… y poco republicano, que leo y veo a mi alrededor.

Lo que pasa es que los reyes (rí bennach: “rey con cuernos”, que molesta a todos en todo momento) andan por ahí disfrazados de “republicanos”. Total, como todo consiste en colocarse una pegatina…

(PISTA: los gobernantes que mangonean el Poder Judicial o las Leyes, o que hablan de personas que deben tener inmunidad ante la Ley, se llaman “señores feudales” con horca, cuchillo e infurción; aproximadamente pertenecen al siglo XI europeo).

 

 

 

 

¡Qué ruido…!


No sé si este villancico bretón lo he puesto ya algún año pero, para por si acaso, aquí va… con un par de pequeñas explicaciones.

Por supuesto, no hay nada de pagano en este villancico, puesto que es un villancico no el aullido del viento…Celebra, pues, el Nacimiento de Cristo, Luz y Sol de la Humanidad doliente.

Baptisterio románico de San Giovanni in Fonte. Verona, 1123. (Foto by Wolfgang Sauber, Wiki Commons).

Pero es curioso pensar que, aunque la mayor parte de nosotros entendemos que la Anunciación a los pastores sucede en un entorno nocturno y silencioso, quizá la Edad Media no lo veía así. Los pastores están a punto de dormirse, alguno entretiene la sobremesa de la cena con una musiquilla (como se ve en las pinturas del Panteón Real de León) con una flautilla, una gaita u otro instrumento ligero y sin complicaciones. O con la dulzaina que aparece en ese relieve italiano del s. XII.

Y entonces… ¡bum! se abren los cielos y aparecen ángeles, y hablan y unos entienden y otros no, y aquello es… ¡pero qué ruido es este!

El autor del villancico, no obstante vivir en el siglo XIX, también participa del tema del ruido y nos presenta de modo genuino a sus causantes: Aeled, Ángeles. El título del villancico: “¿Qué ruido es este en el mundo?” (obsérvese que el bretón conserva la P inicial de “qué”).