Lenguaje y erupciones


Me he encontrado en la web del IGN este informe científico-periodístico-literario de la erupción de un volcán en La Palma en 1949 en casi el mismo sitio que la actual erupción. Se trataba del volcán «Nambroque» o «de San Juan» y los topónimos son casi todos los bonitos nombres de lugares que hemos oído tantas veces en los informativos desde el 19 de Septiembre de 2021.

Lo llamo informe «científico-literario» porque observen los recursos comparativos que emplean los autores (Romero y Bonelli, 1952):

Hoy se ha observado que cuando emerge una columna de humo del volcán, se oyen fuertes ruidos subterráneos, que no son iguales a los de los primeros días de la erupción, pues mientras aquéllos daban la sensación de un bombardeo lejano por artillería pesada, los de ahora parece que proceden de grandes calderas subterráneas en ebullición, lo que hace presumir la presencia de la lava. (Dia 7 de Julio).

Enternece -y asusta- la historia del pastor que lleva sus cabras (y las pierde) en el sitio denominado «Caño del Fuego», donde se estaba calentito.

Lo que es la Historia-emocional… También hay un breve reportaje del NO-DO sobre el suceso, con muy parecidas perífrasis. ¡Cómo parloteaban los locutores del NODO! Si una se pone a escribir una entrada para el blog y continua escuchando de fondo el sonido del archivo de TVE, puede que hasta tenga temblores… sobre todo al escuchar eso de «su Excelencia, el Jefe del Estado…» en la voz de locutor.

Menos mal que era el pasado… ¡ah, que el tiempo (geológico) va y viene…! ¿es que no lo sabíais?

 

Volcanes en el patio (2)


https://ichef.bbci.co.uk/news/800/cpsprodpb/A08A/production/_120689014_eruption_getty.jpg (Getty images)

Como no todos los años se ven estas cosas, sigo cada día un poquito la info acerca del c*br*´n del bicho de La Palma. Principalmente visito y participo en sitios de habla inglesa, y así. Cosas mías…

Hoy he encontrado una buena frase en un reportaje fotográfico que les recomiendo, de una cadena de noticias australiana:

Yet amid the apocalypse, there are moments for the sublime to emerge.

Son tristes en su sincera documentación de lo sucedido. El apocalipsis (limitado en comparación con otros, pero apocalípsis, sin duda) lo documenta  con fotos de la vida y la muerte cotidiana, detenida la una y repetida la otra por la lava y la ceniza.

En otros lados se publican datos vulcanológicos, que permiten describir la génesis de la cosa (mucho más que su evolución o su final). O incluso chucherías divulgativas pa los nenes. Como divulgadora aficionada, me gustan las dos coisas.  

Como forofa de estratos, coladas (de calcita), laminadores y gours, en fin, de callos de la tierra, me gusta saber qué cosas pasan en donde no vemos. Donde estamos todos asentados. Donde no hay piedad, ni profecía, ni nada más que una máquina funcionando, pase lo que le pase a los que reptamos por su superficie, que bastante tenemos con preocuparnos de que nuestras propias maquinitas (privadas y públicas) sigan funcionando y no las rompamos a garrotazos.

The volcano destroyed as many houses/buildings per day in the past 10 days as it did in the first 40 days: 53/day vs. 55/day. No telling how many additional buildings are buried under ash. (Subrayado mío, captcha del chat)

Es terror y belleza, nada más que eso; pero todo junto, no por separado como nos gusta a los humanos.

De los humanos se requiere tan solo entendimiento y solidaridad con los demás humanos (o unidad, si les parece palabro más monito).

Thx!

 

Especial monográfico


Marines estadounidenses en Guadalcanal (1942). Wikimedia commons.

¿Ya os dije que había salido el nº especial de Octubre de la revista digital DH, un monográfico dedicado a la Segunda Guerra Mundial?
Pues ha salido y está estupendísimo.

Pero, resulta que a mí se me ha caído Slack y no me entero de las novedades de los amigos. Estoy intentando remediarlo, porque se me escapan noticias como esta.

Y para quitarme el mal sabor de boca, leo este número especial que me está gustando mucho, porque lo que sé de la 2GM es solo «de oídas» y… de ver películas sobre ello. Y así… no pué ser.

¡Animaos a entrar en el enlace y bajar la revista!

Sucedió


Cabo Mayor. Foto Mujerárbol

La Historia no tiene valores. Ni buenos, ni malos, ni medianos. La Historia sucede. Así fue un 12 de octubre. De 1492. Irreversible: como toda criatura del tiempo.

Me ha gustado muchísimo la columna de hoy de Gabriel Albiac, y sobre todo la conclusión, con la que comienzo esta entrada. Llevo dias de bastante «bajonazo», y con ganas de escribir sobre esa cosa llamada «Historia» y «para qué sirve conocerla», tema en el que varios amigos de DH han estado insistiendo en las pasadas semanas. Una veces, encuentro motivo para escribirlo; otras, me desanimo más.

Mirada desde un punto de vista filosófico, es tal como Albiac lo cuenta: la Historia no es más que una forma de sentirnos menos liliputienses (curioso este gentilicio fantástico, inventado por un Deán de Dublín).

Sentirnos menos solos en el «universo humano», por una especie de cordel invisible que nos une… si somos menos tribales, nos une a otros humanos; y, si un poquito menos universales, a «nuestros antepasados» sean éstos los que fueren, de una forma arbitraria, como dice el autor.

Fijaos que, cada vez que se analiza ADN antiguo, prehistórico, neandertal, resulta que casi todo es producto de una mezcla. Que la única raza pura que existe es la humana, y que dividirnos y separarnos en tribus o «tribitas», o hasta en identidades individuales, no nos produce menos desasosiego. Y si no, echarle un ojo a las cien mil majaderas «identidades individuales pero con aspiración a ser colectivas» que se están inventando ahora… cuento, cuento, mucho cuento.

Sí, la Historia antes de ser Ciencia o conocimiento, empezó como cuento.

Por eso, andando el tiempo y profundizando algo en lo que estudié y me gusta, llegué a la idea de que a la Historia, a los hechos colectivos o individuales, hay que mirarla con compasión. O con palabras del mismo Albiac :

Es un placer, eso sí, peligroso, éste de la identificación con los tiempos idos

Que los juicios morales sobre el comportamiento pasado de los humanos son arriesgados, y que a cada tiempo hay que darle su hueco en el puzzle, cuidando con no extrapolar. Sobre todo, no juzgar el pasado con ojos de presente, comprender que lo que sucedió ya no tiene remedio. Que podemos leer este o aquel hecho (o su fuente) de manera mejor o peor, usando un criterio racional, con mayor o menor acierto, pero que no podemos cambiarlo.

Mirar hacia atrás sin ira… o más bien, con lástima (DRAE: «piedad», acepción 3).

 

Curioso (revivir partes de ciudades)


Los chicos del Cinema America hace un tiempo. Foto: Piccolo America (fuente: theobjective.com)

Contaba por aquí el otro día sobre las ciudades despojadas de significado afectivo-humano de la Europa actual (sospecho que de la América del Norte actual también) y de los cines desaparecidos de Santander -mi segunda ciudad-, como síntoma.

… Y es que no sabía que existieran éstos, tan insultantemente jóvenes, los buscadores de cines en las decrépitas y emperifolladas ciudades europeDas. En este caso, en la gran Dama: Roma.

Dentro de poco, empezamos en er puebro un «Laboratorio ciudadano» cuyo objetivo es convertir la ciudad en la que vivo en un punto de giro ciudadano-cultural, con tiempo hasta no sé qué año, dentro de unas décadas que ya no veré, en que parece ser Aranjuez se postulará como Capital eUropea de la Cultura (ná menos).

La verdad es que desconfío de las iniciativas que empiezan con palabras grandilocuentes y de que su concepto de «entorno cultural» coincida con el mío, pero me he apuntado al laboratorio para ver qué se cuece ahí y si aun soy capaz de encontrarme a gusto en círculos sociales distintos. A ver si aprendo y si puedo aportar algo, sobre una ciudad que, realmente, se merece menos suciedad, desorden y decrepitud.

Veremos, dijo el ciego Carolan.

La historia de los «chicos del Cine América» me vino como sincronía al dedo: se centraron en revitalizar uno de los viejos cines de su entorno y ofrecer al público sesiones de «cine de verano» en la calle, para resaltar la importancia de ese bien cultural. El cine es un bien cultural inependientemente de que haya pelis que son un pestiño con ventanas a la bahía, porque las verdaderamente buenas son las que quedan en la memoria (afectiva) y en la Historia cinematográfica.

Además, los cines constituyen un clásico de la vida de barrio, lo cual me parece maravilloso. Oigan: ¡En nuestro puebro tan cultural y europe(d)o del futuro NO hay cine!

Veo que a esos chicos ya los están enmierdando con sustancias «políticas»… o más bien no me fio de la prensa, pues la pinta que tienen los muchachos y chicas de la asociación italiana parece de todo menos «antifascista» (al menos según el modelito de París del que gozamos en España, visible incluso en el Parlamento, que por lo demás no tiene que ver con la ropa, sino con lo que hay dentro del cerebro y del corasao.

Vean a los italianos aquí en un breve video de la agencia EFE, en la inauguración de su sala, muy bien acompañados. Y este es su website, también muy guapo & curreteado: propio de gente que estudia. Funcionar con patrocinadores y no con Gobiernos y/o Partidos suele salir así de chulo.

En fin… Me encantaría que existieran iniciativas así en nuestros puebros, ciudades y tugurios. Menos botellón y más… ¿sonrisas?