¡Agua!


No creo que nadie que los haya visto, deje de admirar estos episodios de “Ingeniería romana”. Aquí desbastados en deliciosas pildoritas, fácilmente entendible para quien tenga algo de educación general básica (no, no es ESO). ¡Con lo que me gustan a mi los programas de ingeniería…! Qué le vamos a hacer, es cosa de nacimiento.

La vida cotidiana en Pompeya


Una explicación amena y clara sobre aspectos de la vida del romano común.a cargo del excelente divulgador Fernando Lillo Redonet. Aquí se nos ofrecen explicaciones a partir de lo que nos muestran las pintadas y grafitos conservados sobre las paredes de diferentes edificios de Pompeya, muestra de variados sentimientos humanos de hace más de dos […]

Hippika gymnasia


Supe lo que era la Hippika Gymnasia tras leer un bonito libro de Peter Connolly dedicado a Las Legiones Romanas (Anaya, año 1989), un album magníficamente ilustrado que hace años tengo en casa.

La historia que, muy visualmente, contaba el libro era la vida de un legionario romano (Tiberio Claudio Maximo) que existió realmente, y que pasó de la dura infantería a la caballería romana en tiempos de Trajano. Bajo su mando, obtuvo honores extraordinarios durante la Guerra contra los Dacios, precisamente combatiendo en ese arma y por haber capturado al rey enemigo por medio de una acción individual arriesgada y honorable. Y se mostraba un dibujo maravilloso de un jinete poniéndose una de esas máscaras y otros en medio de la práctica, cuya ejecución resumía el autor.

By I, Adsek, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=2227422

Bueno, todos los dibujos del libro eran maravillosos, pero yo daría brincos por ver en vivo una exhibición como la que transmiten las fotos de la Wiki sobre este tipo de ejercicio militar romano. En ellas, parece que los recreadores son alemanes (la página está rota, me temo). Pero en este artículo de La Brújula Verde se explica lo que era ese “deporte” militar con mayor detalle y con las fotos que pertenecen a la exhibición llevada a cabo por los mismos recreadores (de nivel extraordinario) que menciona la wiki.

Por cierto, que sospecho que la hippika Gymnasia fue el precedente de lo que en el Renacimiento y el Barroco se llamó el “Juego de Parejas”, o exhibiciones ecuestres que se llevaban a cabo… al menos en los terrenos de la Monarquía Hispánica.

Eso lo sé desde antes de leer el libro susodicho: en mi Real Sitio, precisamente junto a Palacio, existe una hermosa “Plaza de Parejas” que, si mi amigo Pico Tajo no me corrige, estaba dedicada a un juego caballeresco (e hípico) de exhibición y lujo a caballo, de lo que existen ciertas ilustraciones de época.

Plaza de Parejas, Aranjuez (Foto Mujerarbol 2017)

Me hace gracia comprobar que el caballo ha sido siempre, bajo Imperios lo mismo que en pequeñas monarquías tribales y bárbaras, en tantas culturas de Eurasia, ese animal mítico, hermoso, real y Real, de guerra y de Gloria, de exhibición y de compañía… después de haber alimentado con su carne y sangre salvajes a todos nuestros antepasados de una especie o de otra, durante los milenios del Paleolítico.

 

 

Un viajero de la Antigüedad: Julio César


De Andreas Wahra – Photo by Andreas Wahra, first uploaded to de.wikipedia GiulioCesare.jpg. Modifications by Wolpertinger und Phrood., Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=388574

Este estupendo artículo de Federico Romero en Historia y Roma antigua nos acerca la figura de Julio César desde un punto de vista poco habitual: sus viajes por el mundo Mediterráneo… y parte del Atlántico.

El modelo del hombre de acción de la Antigüedad resulta muy interesante. En el caso de Julio César su meta de acción parece estar clara: conquistar poder político (personal) y territorial (colectivo), contribuyendo a la creación de eso tan tremendo, y sí, poco estudiado, que es… El Imperio.

Y no me refiero solamente el Romano, sino a todos los que en el mundo -al menos Occidental- han sido. Me ha impactado su autoconciencia de “estar por debajo de Alejandro”, porque he leído algo precisamente sobre Alejandro, que me ha dejado más ganas de conocer a este personaje. Curiosísimo, y que daría para una buena charla en mesa redonda con mis amigos “romanorus”…

Guerras cántabras (con placer)


Castro de Sta. Marina en Monte Ornedo, Valdeolea (Cantabria). Foto by Gabinete de Prensa del Gobierno de Cantabria – http://www.cantabria.es/web/comunicados/detalle/-/journal_content/56_INSTANCE_DETALLE/16413/1877007, CC BY 3.0 es, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=68594091

Me gustan los reportajes de TVE-Arqueomanía, una de las series documentales de larga trayectoria, con varios años en cartel, mas interesantes producidas por el “ente”. Rara avis en la tele-entretenimiento-basuroide que se estila por estos lares.

Aquí tratan de las Guerras Cántabras y su profunda huella en el paisaje y en la Historia de la conquista romana de la Península Ibérica. Me gusta, entre otras cosas, que se ofrezcan imágenes de los resultados de tan cruentas guerras -se llama romanización-, o sea, el reasentamiento de gentes y del destino final de los veteranos romanos de la guerra, que fueron el germen de importantes ciudades como Astúrica o Mérida. Me gusta que se encuadre el mundo cántabro en el amplio especto de otros mundos célticos.

La serie la tenía casi olvidada por diversos motivos, pero regreso a ella de cuando en cuando, con placer, animada por la excelente presentación a cargo de M. Pimentel; por las entrevistas -algunas a personas que conozco- y por las apabullantes tomas de conjunto del paisaje y de las huellas de castros o campamentos romanos que lleva la serie.

Además, los reportajes también sirven para visualizar cosas interesantes para mi trabajo literario.

Eso sí, me han hecho gracia los patrulleros romanos sesentones y pasados de peso… 😉

 

Buen sentido


Una cosa que me gusta es el uso del buen sentido (también llamado sentido común) cuando se trata de Historia. Es algo que… bueno, tampoco abunda en nuestro tiempo en cualquier otro campo, incluida la vida social. A pesar de la falta que hace, sí… No se pueden aplicar al pasado ideas actuales. Aunque tales […]