Moñadas del “finde”


Los fines de semana me levanto tarde, si hace bueno (y no es demasiado tarde) y me voy a caminar.

Así que hoy he bajado a ver si era cierto que habían abierto el “jardín grande” (el del Príncipe) aunque solo fuera parcialmente.

Lo han abierto y como hace bueno, ya hay mucha gente dentro a las 10:30. Al salir una hora después, ya había cola para entrar. Me ha producido tristeza ver los estragos producidos por Filomena. Árboles “abiertos” con ramas vencidas a un lado y al otro, arbustos fritos por la helada y muchas ramas que ha habido que cortar. También parece que han decidido quitar algunos ejemplares que mostraban importante daño en el interior.

Espero que pronto esté abierto por completo. Porque este paisaje de mi vida me da precisamente eso: la vida. No es lo mismo que verlo desde fuera, a otro lado de los barrotes… una vez dentro, ya no hay barrotes y lo mejor es mirar hacia arriba y ver picoverdes, mosquiteros, carboneros y herrerillos y árboles que hacen cosquillas al cielo.

Otra cosa que me gusta es ver el colorido y la juventud de los que practican el piragüismo. Un dia haré un reportaje de colores sobre los que se juntan allí.

Un árbol-mujer… ¡y abadesa!


(Captcha de my FB wall)

Un amigo leonés me hace llegar este cuento breve de un escritor leonés, que hasta ahora no conocía. Espero que se vea bien el captcha.

No sé que les dan a los de allá, que salen tan buenos narradores (Llamazares, José Mª Merino, Fernández Santos -ya voy a releer El Griego, ya- Andrés Trapiello, Noemí Sabugal…).

No me entretengo en buscar más, porque seguro que la lista es largota, y no quiero echarle dos días a esta entrada. Porque aunque una sea de la ribera del Tajo también escribe.

El cuento es del escritor Francisco Flecha, al cual  iLeon hace aquí una bonita entrevista.

Será cosa del suelo, o del subsuelo, ¿quién sabe? Iré a preguntarle a la abadesárbol a ver si sabe.

(Gracias, Chus. La abadesa Ban Dida queda agradecida).

 

 

 

 

 

 

Ciprés calvo


Ciprés Calvo del Estanque del Retiro de Madrid

Hace mucho que le dediqué unos posts a los árboles vivos más antiguos de la Tierra (etiqueta “árboles”). Por suerte, parece que todavía pueden encontrarse algunos ejemplares vivo y dignos de la categoría de abuelos.

Y cuando los que se encuentran pertenecen a especies que veo casi todos los días… pues mejor. Bueno, “especies” o variedades o lo que sea, o cualquiera que sea la cajita clasificatoria donde los metemos.

Aquí una hermosa noticia sobre la antiguedad de algunos ejemplares de ciprés calvo (taxodium distichum) o ciprés de los pantanos, en su hábitat original americano.

Y en la foto, un ciprés de los pantanos traído de allí a los jardines de Madrid. Bastante conocido, me parece, ¿no?

Otoño 2015. T.mucronatum en Aranjuez

Otras imágenes de taxodium, pero de la variedad mucronatum se encuentran taaaan cerquita de mí…