Urraca


Urraca. wikimedia-commons

Leí hace pocos días unos comentarios sobre ese nombre tan extraño, sonoro y de origen incierto en el catálogo de las Reinas y Señoras Hispánicas. Que si tenía que ver con el ave; que si el ave tenía que ver con el nombre, que si significaba… que si… bah.

Ni blanco, ni negro, sino irisado. O sea, según le dé la luz.

Lo que queda es la Historia, siempre. Aquí un excelente resumen divulgativo de la vida y obra de Urraca de León (s. XII) por Luis Galán Campos:  https://historiaeweb.com/2021/03/08/urraca-de-leon/

Espero que disfruten de su sencillez y su buena documentación.

Ciudades destruidas


Foto de neil kelly en Pexels

Hoy he mirado dos veces el terrorífico video que enlacé en mi entrada “Así murió Pompeya”. ¿No es fascinante el horror que sugiere el ruido?

Pienso que no hacen falta volcanes para destruir una ciudad. Hay cosas igual de malas.

He visto este artículo en el Irish Times y me ha sugerido la idea de otra ciudad cuyo cambio apunta a una desaparición de todo aquello que la hizo mía desde… que yo tenía once años. Dublín no es, porque hace ya demasiado que no voy y me temo lo peor (el artículo del IT me indica que los temores son ciertos).

Pero a Santander le está pasando lo mismo. El centro ha perdido mucho de su comercio tradicional, baretos incluidos (¡ay, Gelín!) y en el centro proliferan como setas tiendas de moñerías pseudoelegantes (o pseudopijas, no sé). Sin embargo, mi librería favorita, ha desaparecido por partida doble.

Las ciudades son también lugares de memoria personal, de afectos urbanos, no solo con las personas que conociste allí o acá, sino con el paisaje, con las calles (¡ay, Perines!), con los comercios o los bares que visitabas. Una esquina, un pasadizo, un cine… ayer un familiar y yo tuvimos que echar mano de Postureocantabro para situar algunas de las salas de cine donde nos divertimos en los veranos de los 70 y 80, no digo ya de los 90, cuando residí allí a lo largo de varios años. Usar Google maps no nos servía de nada.

Luego, por la noche, alguien en un blog amigo compartió un escalofriante video de calles de una ciudad estadounidense llenas de basura y de gente drogada….

Del artículo del IrishTimes destaqué este fragmento:

In Speak Softly, Go Far I question the psychological impacts – on the individual and on society – of living in the cities in which the realms of possibility are so severely curtailed, and in which the future becomes nearly impossible to imagine.

“Ciudades en las cuales los reinos de la posibilidad se encuentran tan severamente restringidos” dice lo subrayado en naranja.

Libertad, divino tesoro.

Nosotros somos Pompeya, pero también somos los volcanes.

 

Una placa


S. Pascual. Foto Aliseda.

Debería de haber al menos una placa que recordase lo que fue este sitio durante unos años, posteriores a nuestra infame Guerra Civil.

Gracias a algún dios, ahora hay niños que juegan y árboles que en otoño se ponen dorados. Ya no hay hombres apesadumbrados, apaleados, enfermos y hambrientos, tristes perdedores de una guerra triste, precursora de una larga Dictadura.

Debería haber algo ahí que lo recordase, para que no fuese en el mundo virtual el único sitio donde una puede enterarse de estas cosas, donde cualquiera pueda conocer su historia, no solo la bonita, los edificios Barrocos y los hermosos árboles, sino toda.

También las cosas tristes forman parte de la Historia. Qué pena.

 

 

 

Reliquias


Se celebraba el dia 18 de los corrientes con trompetería (mitigada por el calorazo y la sordera) el aniversario del asesinato de Federico García Lorca. Como la foto de la cabecera me pareció perfecta -verlo joven y hermoso, fumando, disfrutando de la vida– el artículo me ha llegado más hondo y mejor.

Y de ahí que me parezca también una buena reflexión sobre ciertos aspectos de la Historia. No de esa historia concreta, que ya la sé, sino de La Historia.

Leanlo en Cualia, un magazine que cada vez me gusta más.

Huesos de santos

 

Hablemos, hablemos


Foto Mujerárbol. Costa de Cantabria al atardecer.

Habría que poner tantos subrayados en este artículo que mejor lo enlazo en el blog y lo dejo tal cual.
Fundación para la Libertad:

Si queremos que el país funcione hay que liberarlo de la presión de la partitocracia.

Que cada corporación o colectivo nombre sus cargos, que los diputados tengan mayor relación con los electores y menor dependencia de su partido; que el rey, que está de jarrón chino hasta que se producen golpes de estado, nombre cargos a propuesta de los colectivos implicados; que el Tribunal Constitucional funcione; que la prevaricación sea un delito para letrados de las cámaras y funcionarios que miran para otro lado, y que la educación sea tal, que forme con neutralidad académica y en valores democráticos. Sí, eso parece, una reforma constitucional.

Con ustedes, Teo Uriarte, léanlo entero: https://paralalibertad.org/pues-hablemos-de-espana/

Ah, la tirita: antes de ponerme etiquetas, tomense un helado o una horchata, que corre mucha calóh.