Una placa


S. Pascual. Foto Aliseda.

Debería de haber al menos una placa que recordase lo que fue este sitio durante unos años, posteriores a nuestra infame Guerra Civil.

Gracias a algún dios, ahora hay niños que juegan y árboles que en otoño se ponen dorados. Ya no hay hombres apesadumbrados, apaleados, enfermos y hambrientos, tristes perdedores de una guerra triste, precursora de una larga Dictadura.

Debería haber algo ahí que lo recordase, para que no fuese en el mundo virtual el único sitio donde una puede enterarse de estas cosas, donde cualquiera pueda conocer su historia, no solo la bonita, los edificios Barrocos y los hermosos árboles, sino toda.

También las cosas tristes forman parte de la Historia. Qué pena.

 

 

 

Reliquias


Se celebraba el dia 18 de los corrientes con trompetería (mitigada por el calorazo y la sordera) el aniversario del asesinato de Federico García Lorca. Como la foto de la cabecera me pareció perfecta -verlo joven y hermoso, fumando, disfrutando de la vida– el artículo me ha llegado más hondo y mejor.

Y de ahí que me parezca también una buena reflexión sobre ciertos aspectos de la Historia. No de esa historia concreta, que ya la sé, sino de La Historia.

Leanlo en Cualia, un magazine que cada vez me gusta más.

Huesos de santos

 

Hablemos, hablemos


Foto Mujerárbol. Costa de Cantabria al atardecer.

Habría que poner tantos subrayados en este artículo que mejor lo enlazo en el blog y lo dejo tal cual.
Fundación para la Libertad:

Si queremos que el país funcione hay que liberarlo de la presión de la partitocracia.

Que cada corporación o colectivo nombre sus cargos, que los diputados tengan mayor relación con los electores y menor dependencia de su partido; que el rey, que está de jarrón chino hasta que se producen golpes de estado, nombre cargos a propuesta de los colectivos implicados; que el Tribunal Constitucional funcione; que la prevaricación sea un delito para letrados de las cámaras y funcionarios que miran para otro lado, y que la educación sea tal, que forme con neutralidad académica y en valores democráticos. Sí, eso parece, una reforma constitucional.

Con ustedes, Teo Uriarte, léanlo entero: https://paralalibertad.org/pues-hablemos-de-espana/

Ah, la tirita: antes de ponerme etiquetas, tomense un helado o una horchata, que corre mucha calóh.

Libros sobre España e Irlanda… en inglés


Además del estupendo detalle del “San Columba” de Wilhelmina Geddes que figura en la cubierta del catálogo de Four Courts Press que acabo de recibir, junto con tres libros, cuyo contenido os contaré cuando los lea, esta editorial nos ofrece obras que recuerdan la especial relación que durante la primera parte del Imperio tuvieron los Reinos Españoles con Irlanda.

Por que sí y por el honor de Irlanda, os dejo cuatro referencias de la editorial que a lo mejor ya no se pueden encontrar en nuestras librerías.

El primer libro es un trabajo de Francis Kelly sobre el (ya) famoso Capitán Cuéllar, protagonista hasta de un corto docu-drama muy bien hecho (¡y con medios locales!) del que nos hicimos eco en este bosque, una muestra de cómo hacer pelis sobre la Hª de España solamente cambiándose el ojo. El libro describe toda la carrera militar de este español magnífico, que terminó su vida en las Indias… Sí, hay material para más películas, pero una duda de que el tema se vuelva a tocar en una filmografía española tan tuerta y tan risible como la que tenemos.

Felipe II de España, Patrón de las Artes de Rosemary Mulcahy, analiza documental y visualmente la relación de este Rey con el arte y singularmente la Pintura y la Arquitectura.

Luego están dos obras de autores españoles que merecen mayor difusión en nuestro país. En general, el tema merece mayor difusión en España, y me hace gracia que sean precisamente en lengua inglesa desde donde se les den tan buenas reseñas.

La “Influencia irlandesa en la Corte Española en el siglo XVII” de Igor Pérez Tostado es el título mejor referenciado. Habiendo leído varios artículos de este autor, cuando preparé las entradas de este blog sobre Donal Cam Ó Sullivan Beare y su desgraciada muerte en Madrid, estoy segura de que es un estudio magnífico de tan importantes y ¡ay! fallidas relaciones políticas y militares.

Estas relaciones se estudian también por Enrique García Hernán en “Irlanda y España en el Reino de Felipe II” que hace amplio uso de las fuentes primarias para entrar en el tema principal, trabajando lejos del estilo de la historiografía anglosajona según dicen las reseñas. El trabajo es una sinopsis, actualización y edición en lengua inglesa de “Irlanda y el Rey Prudente” que se editó en 2002-2003.

Me encanta ver estas cosas que ahora se encontrarán en las librerías irlandesas, que no puedo ojear por causa de la pandemia. ¡Viva Irlanda, kñ!

 

¡Agua!


No creo que nadie que los haya visto, deje de admirar estos episodios de “Ingeniería romana”. Aquí desbastados en deliciosas pildoritas, fácilmente entendible para quien tenga algo de educación general básica (no, no es ESO). ¡Con lo que me gustan a mi los programas de ingeniería…! Qué le vamos a hacer, es cosa de nacimiento.

Cansancios


Para empezar el día (no se crean, ya son las 11) me dispongo a escribir mi primera entrada de blog hecha desde la tableta china, el teclado ultrafino chino… y una cabeza lo mismo que la fregona que guardo en el baño de invitados. Reseca.

He dicho reseca, no resaca.

Foto de Rony Stephen Chowdhury en Pexels
Foto de Rony Stephen Chowdhury en Pexels

A principios de semana hice promesa de no leer noticias que me aguasen el día nada más empezarlo. Pero la incumplo, y así me va: desánimo total sobre las cosas cotidianas de estepaís estepa (cultural y muchas veces humana); país que no es para viejos y una cada día se siente más así, viejuna.

Es como una jaula de grillos y a la vez una dictadura-calcetín-del revés de la de Franco.
En esta, la iglesia no es La Iglesia, como en aquella, el bajopalio y esas cosas. Ganas de bajopalio existen, pero ahora los palios son verticales: tele y prensa en la que el amadolíder pasea continuamente de acá para allá.
Por otro lado, los nuevos obispos son una batucada de señoritas (de todos los sexos, géneros y especies posibles) muy modennas, resilientes y cuchuminativas (no se esfuercen en buscar esa palabra, me la he inventado para que cuadre con lo anterior; no se sabe lo que significa, pero rima con todo lo -ente y todo lo -ista que se le quiera añadir) y muy monas, desde luego, monas. Vestidas de seda.

Por supuesto, la “Cultura” (mayúsculas) no es la cultura, sino un ponche de boniteces, buenas intenciones en el discurso (luego ya si acaso, la acción), colorines y musiquita, (del tipo “mazo de la ferrería”). Todo bien progresista, resiliente y cuchuminativo.

La igualdad y la libertad se han ido a dar un paseo por la bahía. No vale de nada invocarlas cuando resulta que se crean diferencias dentro de cada territorio e incluso dentro de cada individuo (aah, nos quejábamos del “individualismo neoliberal”, aaah). O sea, un feudalismo neo-pop, que ya ni siquiera se basan en pretextos historicistas (estilo “nos conquistásteis entonces, ahora sus vais anterar”), sino en privilegios, ¡privilegios a estas alturas! por hablar una lengua, por “sentirse” diferente, o por no se lo pierdan, acreditar apellidos… ¡viva el Conde nuestro señor!

En fin, cansancio de que cualquier diferencia, cualquier arbitrariedad, ocurrencia o invento cuchuminativo tenga que estar cuidadosamente REGLAMENTADA, no vaya a ser que por el camino se pierdan… algunos billeticos… ¿no? Ya de la igualdad y la solidaridad, hablamos otro día.

Hasta nueva orden, igualdad, solidaridad (y libertad) son… lo que diga el Conde.

Mucho asco… ¡y mucho cansancio!