Cuando venga el Rey


relatosmagar.com

Cuando Venga el Rey. Luis Carlos Castañeda González, (mayo 2020).

Confieso que me descoloqué un poco nada más abrir el libro, porque comienza hablando de la calle O’Daly, y como la portada es una imagen de la isla de San Miguel in Skellig (Condado Kerry) temía abrir el libro y que se me derramase Irlanda encima de las zapatillas. Pero no, se trata de una portada que no hace justicia al libro que envuelve.

Al finalizar la lectura, comprendí que nada en absoluto debía la isla del relato al islote de San Miguel in Skellig… a pesar de que uno de los protagonistas principales es un emigrante irlandés.

Porque la isla de «Cuando venga el Rey» está adornada por el autor con tales y tan ricos detalles de olor, color, clima y, sobre todo, de habitantes y sucesos, que hasta puede parecer situada en un país imaginario. Y lo está: en el del autor.

¡Y esa es la esencia de este libro, la fantasía!
El realismo fantástico es un género que no solamente tiene elementos verdaderamente fantásticos (por ejemplo, los seres llenos de negrura que aparecen en momentos desgarradores de la trama de esta novela) sino porque se dota a esa fantasía de una realidad (los adelantos tecnológicos, las guerras del s. XIX, las duras condiciones de vida cuidadosamente fantaseadas) que ha terminado por incluir a esta novela en la “ficción histórica”, cuando la verdad es que se trata de pura ficción, pero tan bien hecha que parece realidad.
Por eso yo prefiero pensar que lo único real de «Cuando venga el Rey» es la visita de Alfonso XIII a la isla, ¿cuál isla? San Miguel de Skellig, no.
La fluidez de la escritura del autor, sus expresiones propias de Canarias, como nombres de árboles, de elementos del paisaje, de repostería, de objetos, etc. son un placer.
La trama, que abarca varios años, desde principios del s. XIX hasta que se produce el hecho histórico de la visita del Rey, se inicia con la aparición del cadáver de un hombre notable de la isla… y se describen hacia atrás las causas de su muerte (soprendentes), creando una maravillosa trama de amores que se remontan hacia atrás en el tiempo.
Una lectura rica, entretejida con momentos poéticos y también muy divertidos, gracias a la mano de un escritor novel, pero que debe llevar haciendo gimnasia literaria mucho tiempo, porque si no, no habría llegado a acertar en esa exquisita combinación que le ha valido el Premio Literario Amazon de este año.
Recomendabilísimo, aunque yo pediría que la próxima edición, se busque para ilustrar la portada una isla más irreal (¿quizá La Palma?) que no ese cacho de piedra del condado de Kerry.

Raíces


Ignoraba que este magnífico documento de “la España antigua” (si, en la de los 70 España aun guardaba muchas cosas de la antiguedad, y de la edad del hierro…) se hubiera publicado en TVE A la carta. ¡Y voy y me lo pierdo!

Raíces.

(Mientras preparo el post, escucho las palabras conocidas: “maquila”, “cuartillo”, “fanega”…) Hala, escojan vds. el reportaje que más les guste. Yo andaba buscando uno muy concreto y tendré que repasarlos todos para encontrarlo.

 

Papá


Esta columna de Maxim Huerta es para quitarse el sombrero. Y luego el corazón y darle la vuelta como a un calcetín y meterlo en la lavadora. Porque está sucio y desgastado. A veces miro a mi padre, como ahora, y me quedo callado. Los dos frente a frente, con un café de por medio. […]

Para crear historias (a cualquier edad)


Yo fui la niña que ya sabía leer cuando llegó al cole. Contar y dibujar historias ya era mi afición en esos años locos. Recuerdo tener un bloc enorme, un “tumbo” de esos que se usaban para las contabilidades, con hojas pautadas de color blanco y amarillo, en cuya parte posterior, en blanco, yo dibujaba […]

Familias monásticas (y 3)


En este archivo (PDF) podeis ver una reconstrucción del árbol genealógico de los Meic Cuinn na mBocht. En él, se muestran los ascendentes y descendientes de Conn de los Pobres. Se han excluido algunos de los que el autor del artículo considera “posibles” miembros de la familia, que en los anales están asociados a unos gentilicios: “los de Conaille” y “los de Mugdorna Maigen” y que no encuentran acomodo en el esquema: ¡casi que mejor, porque no me habrían cabido en la hoja de word SmartArt!

De todos modos, esos personajes harían engrosar la familia con varios oficiales eclesiásticos de gran importancia, como por ejemplo el abad de Clonmacnois que el 926 erigió la Casa de Piedra del monasterio con ayuda del rey de Tara Flann Sinna.

Imagen

Sin embargo, los que son importantes enlaces en el esquema genealógico -como el escriba Torbach (muerto en 808) o Dúnadach, que en el esquema figura como bisabuelo de Conn (+ 955)- los he dejado, a causa de su papel.

Deduzco que los que se encuentran en la parte de abajo (cinco personajes, que empiezan con Célechar, obispo) no son hermanos, sino que, de acuerdo con las reglas hereditarias irlandesas, podrían ser primos. Entre los “excluídos”, precisamente, hay un Maolán Úa Conn na mBocht, erenagh de la Iglesia Pequeña, muerto en 1097. El Úa del patronímico, indica que sería “nieto”, lo cual me da pie para la anterior deducción.

Con esa familia, tan florida y entendida, tan profesional de lo suyo -los cargos eclesiásticos y de la escuela monástica (fer leginn= maestrescuela)- es con la que estoy trabajando ahora en mi novela.

El esquema no es reconstrucción mía, sino que se basa en artículo cuyo autor y referencia no anoté cuando lo estaba mirando. ¡Glups! error inadmisible. Estoy repasando los candidatos más probables en mi repertorio del JSTOR, pero aún no he encontrado la referencia. Sospecho, además, que era el artículo en el cual se afirmaba que los Conaillech de la familia fueron los principales agentes de la llegada de fuentes manuscritas importantísimas al escritorio de Clonmacnois. De su importancia da fe el hecho de que el Conaille Muirthemne es el territorio en el que se situa la gran epopeya del Táin.