Moreruela


La primera vez que tuve contacto con el monasterio cisterciense de Moreruela, no pude verlo.

El motivo fue que era ya tarde, en invierno, y enseguida se nos echó la noche. No existía aún el centro de interpretación-acogida a la visita cultural que hay ahora y el espacio donde hoy está el aparcamiento era un herbazal lleno de escombro. Veníamos caminando en grupo desde algún lugar intermedio entre las lagunas de Villafáfila y el sitio, y nos guiaba la memoria visual de un peregrino que había recorrido la zona varios años antes.

Hacía un frío que pelaba y llevábamos al menos dos niños pequeños. No sé qué año era, pero desde luego antes del 2003, porque las fotos de aquella excursión (solo conservo dos y no corresponden a Moreruela) llevan fecha de enero de 2003… y sospecho que ese fue el año en que las subí a Google, no el que las tomé.

Me causó impresión la belleza de la silueta de unos absides descarnados sobre el fondo de las estrellas, bajo la helada, y el escuchar a la lechuza que señaló varias veces el fin de la excursión. Volvimos a pie, con linternas, hasta la carretera y nos recogieron los amigos que no habían querido venir.

Es decir: han pasado al menos diecisiete años. Aquellos niños serán hoy unos mozucos llenos de vigor y con toda la vida por delante, pero no sé donde estarán.Leer más »

Galería


Una pobre galería de imágenes sacadas con un pobre teléfono chino. No le hacen justicia ni a los sitios, ni a la emoción que se siente cuando uno pasea -¡ojalá fuera en silencio!- por esos lugares, y toca y huele. E imagina… Imagina sabiendo, que es la mejor forma de imaginar.

Un antiguo reino


En rosa palustre
De William Robert Shepherd – Este archivo deriva de: España910.jpg, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=70791373

He pasado los últimos cuatro días (del jueves al domingo electoral) en una ruta guiada por el prerrománico, el románico y otros estilos artísticos que se desarrollaron en el primitivo Reino de León.

El motivo geográfico fue el curso del río Esla (antiguamente “Astura” de lo que deriva su nombre), en torno al cual se articulaban distintos monasterios, ciudades y plazas fuertes, que visitamos o quedaron relacionadas entre sí a lo largo de la visita. El área visitada coincidía con las actuales provincias de León y Zamora. No faltó un homenaje al hermoso paisaje de llanura que ocupa casi íntegramente la zona, las montañas quedaron para otro momento, con unos hermosos colores primaverales.

Organizado por Cultur-Viajes (spin off turístico-cultural de la Fundación Sta. Mª la Real de Patrimonio Histórico) era una oferta que no podía perderme, pues el prerrománico estaría representado por dos templos que tenía ganas de ver desde hacía muchos años: San Miguel de Escalada y San Pedro de la Nave.

Además de la buena comida, inevitable en la zona… ¡qué digo: en toda la Península!, el viaje ha cumplido todas mis expectativas. Cabe agradecérselo al magnífico guía Maximiliano Barrios, que ilustraba con profusión cada detalle de los edificios y de sus circunstancias históricas y, digamos, “políticas”.

Estuvimos en León, visitando el Panteón de los Reyes y la nueva sala museística que contiene manuscritos, entre ellos la Biblia Visigótica-Mozárabe, así como la variada documentación que alcanza la Baja Edad Media y el Renacimiento, contando algunos incunables. El scriptorium que allí existió en torno al siglo XII me recordó en algunos aspectos lo que sé sobre Clonmacnois y el suyo, pero… Pero existió otro, con una semejanza muchísimo mayor, en otra de las escalas del viaje, Tábara.

Lo que quiero aquí es sencillamente dejar un muestrario de las fotografías que tomé durante la excursión, formando una “galería” de las que permite WordPress. Para lo cual he tenido que cambiar… ehm… sí: el tema 🤨.

En entradas posteriores, hablaré de los dos edificios que más me impresionaron: sí, esos dos prerrománicos.

Os recomiendo el viaje, el segundo que hago con esta empresa. En 2017 hice otro al prerrománico asturiano, del que dejé constancia y fotos en estas   tres    entradas. (Hay un enlace en cada palabra).

 

 

 

Acerca de los túmulos del Boyne


El fotógrafo de Arqueología Ken Williams (ShadowsandStone) ha abierto un nuevo blog en WordPress, para dedicarlo a los túmulos del Valle del Boyne, en Irlanda. Un lugar apasionante.

Las fotos del autor son magníficas y los posts permitirán aprender mucho sobre la riqueza y complejidad de estos interesantísimos túmulos, cada vez mejor conocidos gracias a campañas consecutivas de excavación y reconstrucción.

El primer post va dedicado a la curiosa “ventanilla” sobre la entrada del túmulo de Newgrange (roofbox). Una característica discutida del conjunto, cuya existencia, sin embargo, se atestigua desde el inicio de la excavación, en los años sesenta. Su funcionalidad sería permitir el paso de la luz del sol durante las primeras horas del día en el solsticio de invierno.

En los 80 ya nos habló de esa cosa la profesora de Prehistoria, Dra. Martínez Navarrete, de la Complutense, a raíz de lo cual yo quedé fascinada por el asunto. Pocos años después, en mi primer viaje a Irlanda, compré lo que creía un folletito turístico del monumento… que no era tan folletito ni tan turístico, sino una recensión del trabajo de O’Kelly, hecha por su esposa, Claire O’Kelly, con fotos originales en b/n y todo.

Un tesorillo que aun conservo.

Desde entonces, me fascinó esa característica del monumento, que no se ha observado en ningun otro complejo megalítico europeo. Tengo unas fotos malísimas de una visita con la ArchSoc de UCD. En fin…

… que recomiendo el nuevo blog de ShadowsandStone, con sus fotografías maravillosas de un sitio sagrado desde hace miles de años.