Que sí, que sí, que ya llega…


Ya llega la primera presentación de mi novela, en el centro del mundo habitado… o mejor, del mundo habitual de la autora.

¡Ya se anuncia en el portal del lector de la red de bibliotecas de Madrid ! Y en otros sitios locales y virtuales.

El cartel que acompaña es el que se ha elaborado por parte de la editorial LETRAME, la dirección de la biblioteca pública Álvarez de Quindós de Aranjuez y la autora.

A los que podáis estar, ¡hola! y a los que no, os advierto que habrá una segunda oportunidad en Madrid dentro de un mes.

¡Nos vemos en el año 1100 en Clonmacnois! (se va en carro, no en Delorean).

 

 

La lengua y lo políticamente correcto: El sí de las niñas


¿Qué es el coqueteo, la seducción, sino una sucesión de sobrentendidos?

Mi amigo Antonio Rivero Taravillo le da un revolcón al lenguaje de laboratorio, a los afectos de laboratorio, que a algunos neo-puritanitos les gustaría imponernos. Y se ampara en los clásicos y en el irlandés, ¡toma ya!

Para que el mundo no sea tan mondongo…

Is mháith liomsa!

Origen: La lengua y lo políticamente correcto: El sí de las niñas


El relato que publiqué en la entrada anterior irá a un concurso de cuentos navideños convocado por Zenda Libros. No soy yo muy de concursos, pero la verdad es que ¡ahora mismo estoy en tres! El de novela histórica, este de Zenda y uno que hemos hecho entre amigos, para divertirnos y quitarnos el óxido. […]

Hilando el cuento – Zenda


Soltamos el ovillo narrativo a nuestros pies –cuidado con el gato–, cogemos las agujas y empezamos. PUNTO DEL REVÉS El abuelo cuenta una historia pícara. La abuela teje en el escaño y sonríe por lo bajo. Los hijos se carcajean sin disimulo. Sentados en el suelo, junto a la cocina de carbón, donde llamea el… Leer más en Hilando el cuento – Zenda

Vagueando


Llevo ya un tiempo que ni posteo ni nada en Mujerárbol. No quiero ni pensar en el otro blog en el que colaboro…

Padezco esa depresión extraña que da a los que han terminado una novela y quieren seguir escribiendo, porque si no se les caen las manos. Una amiga que escribe dice que es “depresión post parto”.  Y sí.  Lo es.

Los proyectos que me bullen en la cabeza y los dedos aun tardarán mucho en ir tomando cuerpo (de hecho son un poco espirituales) y, mientras deseo alguna clase de vacaciones (no necesariamente de playa y siesta) sigo retocando acá y allá, haciendo listas de posibles concursos/editores y escribiendo relatillos en un grupo privado de FB y en otros sitios.

Y leyendo más que antes, hasta el punto de que he tenido que ponerme un bloqueador de entrada a FB  para no perder el tiempo en meandros, aunque algunos meandros, la verdad, tienen cosas interesantes.

Así, he descubierto un estupendo cuentista; una obra de ensayo bien fundamentada, amena y mediática y un clásico de la antropología que se va a reeditar… bhuel… y he enlazado o resumido posts y entradas de personas que creo merecen la pena.

Esto es lo que yo llamo “vaguería”. >:D