¿Una partidita? (y 2)


Estaba diciendo el otro día que en el camino de mi novela se ha interpuesto el ajedrez. Claro que no es un obstáculo, sino algo que me ayuda a descubrir cosas que no sabía.

La primera cosa que no sabía era, sencillamente, jugar. De momento, he aprendido a mover las piezas y algunos principios básicos. Hoy he jugado mis primeras partidas con un ordenador, en el móvil. Ya veremos, es divertido. El asunto simbólico del juego es clarísimo en cuanto se tiene delante un tablero, ¡tremenda cultura simbólica de la Edad Media! Luego hay que aprender a anticipar los movimientos del contrario, a controlar zonas y piezas… es un arte, la verdad. Espero, al menos, poder interpetarlo.

Pero bueno: sigamos con la posibilidad de que alguien de la Irlanda medieval antes de 1106 viera un tablero o una jugada de ajedrez, que era mi problema literario. Leer más »

¿Una partidita?


Los caminos son inescrutables y boscosos, eso ya lo sabemos. Y más con esta Mujerárbol que va de rama en rama por el árbol del mundo de ordenadas piedras. Como las ardillas. Ordenadas piedras, como estas.

Ordenadas piedras

El caso es que estoy en una fase interesante de la novela, en la que se trata de ir dando unas “pinceladas” que nos situen en el momento histórico en el que transcurre la acción. Y así, buscando objetos, sucesos y personajes que pudieran aportar esos “colores”, me he dado de boca con el ajedrez. Leer más »