Táin traído (a la plaza)


En el agua. Lo más Táin (imagen: Pinterest)

Hace tiempo que escribí una entrada sobre «El Táin de Manuel Sánchez» enlazando con otra música, una que entonces me gustaba mucho. Me parece que la entrada ya no está, era muy antigua, verdaderamente (¿anterior a 2010?).

Estos días, que ando llorisqueando por la pérdida de mis viejos vinilos & CDs, he vuelto a acordarme de la canción. Así que actualizo el tema, porque está a tono con la leyenda que no me abandona (ni yo a ella), como ya habréis notado…

A pesar de que la versión de García Lorca y La Argentinita está muy bien y en el youtube se puede leer la letra (¿adaptada por el poeta?), prefiero este Táin más primitivo y celtibérico con «toriza», y con los detalles propios aportados por el gran Joaquin Díaz, cuya voz en solitario se me antoja muy adecuada al tema, aparte de que siempre me pareció muy bonita.

El camino que los mozos hacen buscando al toro, y sobre todo, el encuentro con el mayoral… vamos… Tiene hasta su episodio en el texto primitivo y le falta una uña para que el mayoral original diga lo que dice éste, por lo cual merece la muerte a manos de… de ese. El carro donde traen al heroe muerto, ya es superior. Si la transcripción del romance por los folkloristas y demás es buena, la mención al lado izquierdo es… MUY Táin, aunque queda un poquito emborronada.

En esta otra versión -que me gusta menos- hay un colofón un poco extraño: la Madre del muerto (?) busca al toro ¿para matarlo como venganza? Solo quedan los berridos.

Si el colofón pertenece al original o no, ya no me pronuncio, que en esta entrada no es ese mi objetivo. No está mal como mitología, ¿eh?

Dale al play


Con su estilo gráfico simplificado y colorista, la gentecilla de Academia Play acierta de pleno al divulgar distintos aspectos de la Historia en pequeñas pildoras, con guiones elaborados por gente muy preparada. Por ejemplo: en este caso con guión de Federico Romero Díaz (escritor, divulgador y presidente de Divulgadores de la Historia, entre otras cosas) […]

Trios (y fin)


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Al leer el episodio que El Historicón relató en su blog hace unos días, sobre una anécdota contenida en el libro de Tito Livio «Ab Urbe Condita» -parte de la leyenda de los Horacios y los Curiacios- me vino a la mente toda esta historia que dejaré aquí, desmenuzada como un bizcocho, por si le sirve a algún estudioso de rituales, religiones Antiguas… o de manuscritos medievales.

Yo me dedico a esto último, así que es de lo que trataré en este post.

De paso servirá para que los lectores pueden enterarse de cómo las gastaban los prolíficos escribas irlandeses.

Desde principios del s. XX, los investigadores que se han ocupado de los manuscritos y relatos irlandeses antiguos, se han decantado por una de estas dos posturas:

a) que el contenido principal de los relatos procede de tradiciones orales que se remontan al mismo sustrato de la lengua indoeuropea, origen de la que se hablaba en Irlanda en la Edad del Hierro. Y del latín, ¿eh?

b) que los escribas medievales cristianos que copiaron tales cuentos inventaron esos episodios, o los calcaron de fuentes bien conocidas, como los Clásicos grecolatinos o El Antiguo Testamento.

Bueno, la historia de Horacios y Curacios recogida por Tito Livio a mi «me suena» a un buen ejemplo de lo que digo. Para eso, desmigaré los elementos de lo que cuenta Tito Livio y de lo que se cuenta en una historia irlandesa con la que, al cabo de doce años, vuelvo a encontrarme: el Táin Bó Cúalnge (versión I).

En este cuento, los elementos principales de lo mismo que cuenta Tito Livio se han «desmigado» también, y se han repartido en episodios diferentes, aunque no se sabe si se puede atribuir a los escribas o a los editores (medievales o modernos).

No sabría decantarme porque los escribas irlandeses hubieran tenido tiempo de adaptar una lectura de Tito Livio (habría que saber si una copia de Tito Livio se conocía en Irlanda antes del año 1100, pero con lo viajeros que eran, lo mismo lo habían leído en otra parte…). O más bien, creerme que Tito Livio recoge una tradición TAN, pero tan antigua, que entre la gente de habla céltica (indoeuropea) de Irlanda, se habría conservado una historia parecidísima, con los mismos (o parecidísimos) elementos.

La clave de todo me la dieron los tríos: presentar las cosas de tres en tres parece ser una característica básica de LO indoeuropeo, la cultura que está detrás de las lenguas que hablamos mayoritariamente en Europa.

El irlandés y el latín, por ejemplo. Leer más »

Banquetes en La Mano Roja


mapa, Navan, Norte Irlanda, arqueología
Situación y topografía de Navan

Más que una noticia, esto es una constatación de algo que se sabe a través de la literatura medieval irlandesa.

Los restos de cochinos y otros animales de carne encontrados en Navan Fort indican que un gran número de ellos fueron producidos fuera del sitio y, por tanto, traídos desde lejos para ser consumidos allí.

Navan Fort fue la «casa señorial» de un grupo de poder que no solamente dejó en el suelo la marca de sus capacidades de movilización y atracción de recursos humanos, realizando ingentes monumentos. También dejó su impronta en la mente y las palabras, puesto que nos encontramos ante el topónimo más antiguo de Irlanda, conservado desde la E. del Hierro hasta la Edad Media (Emain= Navan), núcleo de una «capital» legendaria de los Reyes del Norte de Irlanda (Ulaid), en torno a la que giran algunas de las historias tradicionales más apabullantes del repertorio antiguo irlandés.

Estas historias hablan de grandes banquetes, especialmente de carne de porcino, ya fuera «natural» o «sobrenatural», como en esa historia de Las Mocedades de Cú Chulainn cuando su «papá» Conchobar le pide que lo saque de una fosa y le traiga algo que lo reviva… el muchacho corre a traerle un cerdo asado.

Cochinillo asado. Los Ulaid lo preferían más grande.

Así que el hecho de que se pruebe científicamente que a ese punto geográfico-mítico se llevaban ganados de todas partes de Irlanda, que allí se sacrificaban y consumían, es coherente con lo representado en la mitología y refuerza el sentido especial del lugar.

A substantial pig-dominated faunal assemblage (NISP: 2624) representing a minimum of 104 animals, was recovered from the site. (…) The high proportion of pig remains (63% of NISP compared with 30% cattle and 8% sheep/goat) is very rare for Iron Age Britain and Ireland…

El estudio de los isótopos de minerales que provienen de la comida y el agua, o sea, del suelo de cada región, restos químicos que quedan en los huesos y dentadura de los animales, indican los lugares de procedencia de la fauna recuperada en el sitio. El motivo de este análisis:

Animals provide a useful proxy for human movement, particularly in prehistory, when the vast majority of livestock would have been raised at a household level, rather than by specialist producers. Domestic animals may even provide a better isotopic proxy for human origins than humans themselves.

Claro es que no sabemos si se trataba de tributos, de momentos rituales con ritual peregrinación cochineril y de otros ganados al sitio, ni nada.Pero la constatación de que no eran gorrinos (ni ovejas) criados in situ ya es suficiente sugestiva.

El artículo original de Nature es este.

(Aaah, Segovia…).

 

Cunqueiro en su propia voz


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Ayer alguien compartió en FB este programa de RNE (2012) en el que podemos escuchar la propia voz de Cunqueiro (grabadas mucho antes, claro, puesto que murió en el 81) contando cosas sobre sí mismo y sobre el origen de su maravillosa fantasía literaria.

En la misma página viene un enlace a un video del viejo programa de TVE «Imprescindibles», dirigido en este caso por Antón Reixa, en el que vemos intervenciones no solamente de Cunqueiro (ofrecidas en «A fondo» RTVE, 1987), sino de Luis Mateo Díez, José María Merino, Nélida Piñón y otros autores actuales que han querido recoger su herencia poética y que hablan de la obra inmortal del poeta que nunca olvidó los días de lluvia.

Poeta, escritor de prosa, periodista (a su pesar), autor de obras de teatro… Es delicioso escuchar sus recuerdos de infancia y aún más, escucharle leer fragmentos de su obras o dar opiniones sobre cosas diversas: su familia, las dificultades de la escritura periodística, la comida…

«Dominado por la propia fantasía» y poeta incluso cuando escribía en prosa, Cunqueiro enriqueció la lengua gallega y recamó la española, se dice en el programa. Una frase acertadísima. Lo he leido en las dos y no sé con cual me quedo, porque ya sabéis que el gallego es el único idioma que puedo escuchar según voy leyendo, lo cual debe de ser magia.

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La dramatización de «El Hombre que se parecía a Orestes» que se escucha en el programa fue la que seguí en RNE (¡caray, en 1977!) y fue la primera vez que disfruté de la fantasía de este magnífico autor, que desde entonces he seguido, a trompicones, pero siempre con placer y, sobre todo, con añoranza de la lluvia.

Mucha añoranza de la lluvia.

 

Entrevista: Victoria Cirlot: “Nadie quería conquistar el grial, eso es cosa de Spielberg” | EL PAÍS Semanal


En su nuevo libro, ‘Luces del grial’, Victoria Cirlot regresa al mítico objeto que, en forma de copa, persiguieron con parecida obsesión desde Perceval el Galo hasta Steven Spielberg.

Me ha gustado mucho esta entrevista, aunque a veces parece querer juzgar con categorías post-modernas algo que es más allá de lo pre- y de lo post-.

La Copa Santa.

Tambén a mi me subyugó esa historia de caballeros y búsquedas. También tengo (ya) mucha aprensión hacia el esoterismo. Y me sigue gustando leer el Mabinogion y la Materia de Bretaña… La Mayor.

Leer entero aquí:  Entrevista: Victoria Cirlot: “Nadie quería conquistar el grial, eso es cosa de Spielberg” | EL PAÍS Semanal