Emparejamientos


Foto de Jasmine Carter en Pexels.

¿Sabíais que en la antigua Irlanda había siete tipos de matrimonio legal?

En la “Ley de los emparejamientos” se establecen hasta diez tipos, pero solamente siete son “accionables” en caso de juicio, como ahora veremos. Dice así el Cáin Lánamna o Ley de los Emparejamientos:

Pregunta: ¿Cuantas parejas de convivencia y procreacion existen en la Ley Irlandesa?

Respuesta: Diez, a saber: (1) la unión de contribución común; (2) la unión de una mujer en la contribución del hombre; (3) la unión de un hombre en la contribución de una mujer, con servicio; (4) la unión de una mujer que acepta las solicitudes* de un hombre; (5) la unión de un hombre que visita a la mujer, sin trabajo, sin solicitud, sin provisiones, sin contribución material: (6) la unión por rapto; (7) la unión entre mercenarios errantes; (8) la unión por seducción criminal; (9) la unión por violación; (10) la unión de burla.

De estas diez, siete se consideraban “legales”, es decir sujetas a algún tipo de compensación en caso de conflicto. Las dos últimas eran situaciones de hecho, sin garantía legal, pues nadie se responsabilizaría de lo que hiciera un criminal o un loco, que es lo que parece el nº 10. En este caso, los hijos que tuvieran, quedaban a cargo de un superior (o como afirmaba un dicho legal que ha pasado al refranero, “el cura que los casó”). El dicho debe de ser mucho más moderno que esas leyes, porque “los curas” no tenían mucho que decir en materia de matrimonios.

El papel de la Iglesia en el matrimonio fue un proceso lento en toda Europa. Y más en el caso presente, a menos que hablemos de una familia eclesiástica… La presencia de un obispo o la celebración del matrimonio en el templo, etc. entró muy tardíamente en Irlanda, con grandes aspavientos por parte de los Reformadores (los católicos del s. XII y los protestantes del XVI). De todos modos, es curioso que esa ley concreta lleve el nombre de Cáin, o sea, un derivado de “Cánon”. Pero también es sorprendente que la mísma contenga un amplio abanico de posibilidades de divorcio, que difícilmente se deben a influencia eclesiástica.

En la antigua Irlanda el matrimonio era un contrato privado entre dos familias. Como no existía el Estado, ni tampoco un sistema feudal pleno como el de Francia o de los Reinos Hispánicos, se trataba de decisiones económicas/políticas tomadas por toda la familia, que era la unidad legal básica, por debajo de la “tribu” o tuath. El negocio de casar a una hija/hijo era como el de hacer una compra beneficiosa o un alquiler de bienes o servicios.

He citado “hombre libre” aposta, porque era poca la iniciativa que tenía una mujer en esto. Unicamente en el caso de ser una heredera rica, como vimos en el caso de las dos Devorgillas, que se permitían hacer donaciones por sí solas. Pero ellas vivieron ya en un momento muy tardío y bajo otras condiciones, como la influencia anglonormanda (de sus familias políticas o de sangre). Por otro lado, existe una notable tradición literaria irlandesa en la que son ellas las que eligen y se llevan (a veces por la calle de la amargura) al elegido (Ej.: la historia de Diarmait y Grainne o el cuento de Deirdre y Noise, etcétera), lo cual es bastante curioso.

Así que la riqueza material de (la familia de) cada parte era importante. En el caso de la “pareja en los

Dibu: Lealsoria; Tudu & amigos, 2013.

bienes de una mujer” (nº 3), indica que la riqueza del lado de ella era mayor que la de él, lo cual favorecería que ella predominase en las decisiones económicas de la nueva familia.

También, en muchos casos, podían permitirse varias esposas en distintos grados de contribución y/o servicio. O sea, existía poligamia. Por ejemplo, un hombre podía tener una esposa principal, la cetmuinter (“primera de la familia”) en “contribución del hombre” o no, y otra(s) secundarias (por ej. “en visita”) convenientes a efectos de alianza temporal,  o por distintas circunstancias… o gustos, claro. Los artesanos y los filid (poetas, historiadores, etc.), gente errante por naturaleza, entrarían a menudo en ese tipo de matrimonios temporales.

Continuaremos con algo más de ésto en próximas entradas.

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Fuentes: repositorio CELT (UCork); Fergus Kelly: A guide of Early Irish Law, DIAS 1995.