Metáforas


Ya ven, lectores, he añadido Jot Down, esa revista raruna* (y a veces densa), a la lista cada vez más larga de “mis enlaces”. En realidad, he añadido varios enlaces más, les dejo que los descubran. Me va a pasar como con la lista de libros que tengo por leer… No, la pandemonia no me […]

Leer


Foto: Lisa Fotios en Pexels

Tengo todavía por leer el libro de Andrés Trapiello del que el propio autor habla en esta estupenda entrevista de Daniel Gascón en Letras Libres.

El leonés, flamante merecedor de la Medalla de oro de la Ciudad de Madrid me tiene cautivada desde que leí “Ayer no más” y “Al morir D. Quijote”.  Además de sus artículos en El Mundo, que son harina de otro costal.

La verdad es que tengo una pila de libros por leer, de gente que encontrar y de charlas sobre lectura, ecritura, pajaritos, política, esto y aquello… de las que disfrutar. Porque eso es la vida y lo demás, cuento.

Parterre1. Mujerarbol 2019.
Foto Mujerárbol 2021

Con un Parterre al lado… en los dos sentidos de la palabra.

Pasión


Trevor Dadson (foto: https://www.elconfidencial.com/)

Para mí, la Literatura y la Historia son dos caras de la misma moneda. Trabajamos ambos con documentos. La diferencia probablemente es que, si estás en Literatura, sabes que todo texto miente, y si estás en el departamento de Historia, piensas que el documento te dice la verdad. Y no es así: son papeles con un sesgo ideológico, escritos por un ser humano que intenta dar una idea de las cosas

Una se emociona con lo que este señor cuenta acerca de su pasión por nuestra lengua y nuestra nación, valga el pareado. España y su literatura y su lengua, una de las más hermosas y que existen (sí, hay muchas otras hermosas). El señor falleció hace un año.

Porque, después de las mías, mi pasión es otra lengua y otra nación. Porque “una cosa te lleva a la otra” -como dice el propio Dadson.

Así que leerlo, me ha recordado el proyecto en el que estoy metiéndome (temible cada vez que lo pienso, como cuando entraba a las cuevas, oiga, pero sin el mono amarillo, ni el carburo) y se me ha quitado un poco de miedo. Porque me ha recordado el valor que tiene la pasión. Y ya está.

Me encanta, como agregado, que la entrevista la haga Ignacio Peyró.

 

Cómic y novela


https://cdn.zendalibros.com/

Con lo que me gusta la expresión gráfica y… resulta que no no leo casi nada de lo que llaman “novela gráfica“. Y la verdad: creo que debería hacerlo ahora que estoy aprendiendo tanto de novela escrita (y como si escribir no tuvier mucho de dibujar…).

Educada en los dibujos de Boixcar y El Jabato, en Corto Maltés, en la psicodelia que a veces venía en “Trinca” (“Puppy Boy”, ¿eh, quién se acuerda de ella, que copiaba la estética de los dibujitos de la portada de un disco de The Beatles? ¡Madre mía, que vieja me siento!).

Eso además del gran Hernández-Palacios y de la BD + Metal Hurlant (sobre todo Caza, Moebius y sus mundos absurdos; Milo Manara y sus sugerentes chicas, y el divertido Johnny Hart y sus hormigas y medievales surrealistas… En fin: el cómic clásico.

Zendalibros.com

Pues resulta que hace tiempo que no le atizo una ojeada a ninguna de esas maravillas, que estoy segura que me subyugarían.

Hay un motivo doloroso: que había una librería estupenda en el centro comercial del pueblo. Ahí vi “El gato del rabino” de Sfar (y luego la vi en película y estaba estupenda) y Persépolis de Marjanne Satrapy (¿que ahora edita otra cosa en España? ¿o es un fondo de librería que ahí andaba desde 2005?) y con muchas otras cosas que… ¡se podían leer sentada en la tienda! Y luego comprar algo o no, u otra cosa… 

Y entonces, la librería desapareció. Y ahora ya no puedes elegir, porque ya no se puede nada.

Y entonces… suspiro (sigh!) y veo que sigue habiendo cositas que merecerían la pena, pero han de adquirirse por correo y con mascarilla.

En Zenda Libros recomiendan varias y… me gusta la pinta que tienen. ¡Ay!  

Zenda recomienda: Espuma, de Ingrid Chabbert

Zenda recomienda: No lo abras jamás, de Ken Niimura

Cuando venga el Rey


relatosmagar.com

Cuando Venga el Rey. Luis Carlos Castañeda González, (mayo 2020).

Confieso que me descoloqué un poco nada más abrir el libro, porque comienza hablando de la calle O’Daly, y como la portada es una imagen de la isla de San Miguel in Skellig (Condado Kerry) temía abrir el libro y que se me derramase Irlanda encima de las zapatillas. Pero no, se trata de una portada que no hace justicia al libro que envuelve.

Al finalizar la lectura, comprendí que nada en absoluto debía la isla del relato al islote de San Miguel in Skellig… a pesar de que uno de los protagonistas principales es un emigrante irlandés.

Porque la isla de «Cuando venga el Rey» está adornada por el autor con tales y tan ricos detalles de olor, color, clima y, sobre todo, de habitantes y sucesos, que hasta puede parecer situada en un país imaginario. Y lo está: en el del autor.

¡Y esa es la esencia de este libro, la fantasía!
El realismo fantástico es un género que no solamente tiene elementos verdaderamente fantásticos (por ejemplo, los seres llenos de negrura que aparecen en momentos desgarradores de la trama de esta novela) sino porque se dota a esa fantasía de una realidad (los adelantos tecnológicos, las guerras del s. XIX, las duras condiciones de vida cuidadosamente fantaseadas) que ha terminado por incluir a esta novela en la “ficción histórica”, cuando la verdad es que se trata de pura ficción, pero tan bien hecha que parece realidad.
Por eso yo prefiero pensar que lo único real de «Cuando venga el Rey» es la visita de Alfonso XIII a la isla, ¿cuál isla? San Miguel de Skellig, no.
La fluidez de la escritura del autor, sus expresiones propias de Canarias, como nombres de árboles, de elementos del paisaje, de repostería, de objetos, etc. son un placer.
La trama, que abarca varios años, desde principios del s. XIX hasta que se produce el hecho histórico de la visita del Rey, se inicia con la aparición del cadáver de un hombre notable de la isla… y se describen hacia atrás las causas de su muerte (soprendentes), creando una maravillosa trama de amores que se remontan hacia atrás en el tiempo.
Una lectura rica, entretejida con momentos poéticos y también muy divertidos, gracias a la mano de un escritor novel, pero que debe llevar haciendo gimnasia literaria mucho tiempo, porque si no, no habría llegado a acertar en esa exquisita combinación que le ha valido el Premio Literario Amazon de este año.
Recomendabilísimo, aunque yo pediría que la próxima edición, se busque para ilustrar la portada una isla más irreal (¿quizá La Palma?) que no ese cacho de piedra del condado de Kerry.

Entrevista en Academia Play


 

Parece ser que los visigodos están de moda. Primero, fue el libro de León Arsenal “Godos de Hispania”, a cuya presentación asistí hace ya unos meses y que estoy leyendo a tropezones (¡tengo demasiados libros en listaaa!)

Y luego el que se comenta en este video de Academia Play, “Visigodos hijos de un dios furioso”, cuyo autor, José Soto Chica nos cuenta algunos detalles en esta entrevista en Academia Play. Pildorillas de Historia muy bien tiradas. Y el autor, muy majo.

Y oye, que yo no sabía que existía en Granada un centro de estudios del mundo Bizantino.