¡Qué ruido…!


No sé si este villancico bretón lo he puesto ya algún año pero, para por si acaso, aquí va… con un par de pequeñas explicaciones.

Por supuesto, no hay nada de pagano en este villancico, puesto que es un villancico no el aullido del viento…Celebra, pues, el Nacimiento de Cristo, Luz y Sol de la Humanidad doliente.

Baptisterio románico de San Giovanni in Fonte. Verona, 1123. (Foto by Wolfgang Sauber, Wiki Commons).

Pero es curioso pensar que, aunque la mayor parte de nosotros entendemos que la Anunciación a los pastores sucede en un entorno nocturno y silencioso, quizá la Edad Media no lo veía así. Los pastores están a punto de dormirse, alguno entretiene la sobremesa de la cena con una musiquilla (como se ve en las pinturas del Panteón Real de León) con una flautilla, una gaita u otro instrumento ligero y sin complicaciones. O con la dulzaina que aparece en ese relieve italiano del s. XII.

Y entonces… ¡bum! se abren los cielos y aparecen ángeles, y hablan y unos entienden y otros no, y aquello es… ¡pero qué ruido es este!

El autor del villancico, no obstante vivir en el siglo XIX, también participa del tema del ruido y nos presenta de modo genuino a sus causantes: Aeled, Ángeles. El título del villancico: “¿Qué ruido es este en el mundo?” (obsérvese que el bretón conserva la P inicial de “qué”).

El halcón de Ballyshannon


Esta interpretación barrocona y danzarina de mi canción antigua irlandesa favorita me ha gustado mucho. Os la dejo para poner un poquito de alegría en este “día de reflexión”…

Hala, mira como vuela el el halcón.

Dormir, soñar… (marteze!)


Esta vez no es insomnio. Es que no quiero irme a dormir, todavía.

Me tomaría un café, pero prefiero guardar una ultima bala, para por si acaso… Por si acaso es posible madrugar mañana, o no levantarse hecha una alpargata.

He visto una boca cueva en la que una vez pasé frío con amigos, buscando un papel envuelto en plástico. Y he visto el interior, que no vi entonces. ¡Internet es un baúl mágico!

He escuchado a un viejo compañero de noches sin luz (ya anclado en el otro tiempo, o quizá en el futuro, pero,desde luego, NO en éste), cantando una vieja canción:

She Moved Through the Fair

Author: Padraic Collum

My young love said to me, “My mother won’t mind
And my father won’t slight you for your lack of kind”
And she stepped away from me and this she did say:
“It will not be long, love, till our wedding day”

As she stepped away from me and she moved through the fair
And fondly I watched her move here and move there
And then she turned homeward with one star awake
Like the swan in the evening moves over the lake

The people were saying, no two e’er were wed
But one had a sorrow that never was said
And I smiled as she passed with her goods and her gear,
And that was the last that I saw of my dear.

Last night she came to me, my dead love came in
So softly she came that her feet made no din
As she laid her hand on me and this she did say
“It will not be long, love, ‘til our wedding day”

Y me tengo que ir a la cama, porque si no, me dará un jamacurcio y no sé quién seré mañana.

(NOTA: ha llovido mucho desde 1995)

Delicia musical


No sé si me suena a alguna película, el caso es que es una música atmosférica maravillosa y algunos la han rotulado “Klezmer sinfónico”. Yo creo que va más allá, mucho más allá. Y más en los días tristes estos…