Trios (y fin)


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Al leer el episodio que El Historicón relató en su blog hace unos días, sobre una anécdota contenida en el libro de Tito Livio “Ab Urbe Condita” -parte de la leyenda de los Horacios y los Curiacios- me vino a la mente toda esta historia que dejaré aquí, desmenuzada como un bizcocho, por si le sirve a algún estudioso de rituales, religiones Antiguas… o de manuscritos medievales.

Yo me dedico a esto último, así que es de lo que trataré en este post.

De paso servirá para que los lectores pueden enterarse de cómo las gastaban los prolíficos escribas irlandeses.

Desde principios del s. XX, los investigadores que se han ocupado de los manuscritos y relatos irlandeses antiguos, se han decantado por una de estas dos posturas:

a) que el contenido principal de los relatos procede de tradiciones orales que se remontan al mismo sustrato de la lengua indoeuropea, origen de la que se hablaba en Irlanda en la Edad del Hierro. Y del latín, ¿eh?

b) que los escribas medievales cristianos que copiaron tales cuentos inventaron esos episodios, o los calcaron de fuentes bien conocidas, como los Clásicos grecolatinos o El Antiguo Testamento.

Bueno, la historia de Horacios y Curacios recogida por Tito Livio a mi “me suena” a un buen ejemplo de lo que digo. Para eso, desmigaré los elementos de lo que cuenta Tito Livio y de lo que se cuenta en una historia irlandesa con la que, al cabo de doce años, vuelvo a encontrarme: el Táin Bó Cúalnge (versión I).

En este cuento, los elementos principales de lo mismo que cuenta Tito Livio se han “desmigado” también, y se han repartido en episodios diferentes, aunque no se sabe si se puede atribuir a los escribas o a los editores (medievales o modernos).

No sabría decantarme porque los escribas irlandeses hubieran tenido tiempo de adaptar una lectura de Tito Livio (habría que saber si una copia de Tito Livio se conocía en Irlanda antes del año 1100, pero con lo viajeros que eran, lo mismo lo habían leído en otra parte…). O más bien, creerme que Tito Livio recoge una tradición TAN, pero tan antigua, que entre la gente de habla céltica (indoeuropea) de Irlanda, se habría conservado una historia parecidísima, con los mismos (o parecidísimos) elementos.

La clave de todo me la dieron los tríos: presentar las cosas de tres en tres parece ser una característica básica de LO indoeuropeo, la cultura que está detrás de las lenguas que hablamos mayoritariamente en Europa.

El irlandés y el latín, por ejemplo. Leer más »