Piedras de maldecir


https://i0.wp.com/stonefireblog.com. Piedras de maldecir en un “leacht” o altar (Inishmurray).

¿Sabías que en algunos monasterios y enclaves religiosos irlandeses existen “piedras de maldecir”?

El fenómeno universal que consiste en desear mal a alguien invocando a un poder divino, diabólico o mágico, requiere de una fórmula y de una imagen. En el caso de Irlanda las imágenes son tan concretas como guijarros que se encuentran en lugares religiosos, tales como antiguos monasterios, sitios de peregrinación o cruces altas.

El fenómeno de la maldición se asocia a los santos nativos en la literatura y en los Anales, donde se encuentra constancia de su uso. En esta entrada antigua de Mujerárbol, se recogía una noticia del Chronicon Scotorum acerca de la comunidad del monasterio de Tulach Garba (dependiente de Clonmacnois) que ayunó ritualmente contra un rey de Tethba, apoyando el ayuno en un ritual que implicó el sonido de campanos y metales, usando reliquias del santo del lugar, S. Ciarán, así como del mismo S. Patricio.

Se trata normalmente de guijarros redondeados por la erosión, en los que se ha grabado una decoración geométrica, líneas o cruces.Suelen ser grandes, tamaño queso (“un queso danés” dice una fuente del s. XIX) a veces tan aplanadas como un pan.

Los nombres tradicionales de estas extrañas piedras varían entre cloch (plural clocha) “guijarros” o leacc, lo cual sugiere una piedra plana

. Otros nombres como “La espadita de Cathasach” -una piedra “de maldecir” asociada a un santo local del co. Galway-, son más raros, aunque implican que algunas de estas piedras podrían tener la forma de una empuñadura de espada (alargada).

Muchas se llaman “piedras salpicadas” (clocha breaca), aunque no todas son guijarros de conglomerado multicolor.

El “ritual” de la piedra de maldecir consistía en revolver la piedra sobre una superficie plana en sentido antihorario, mientras se recitaba alguna “maldición” contra la persona causante de la ofensa.

Según el arqueólogo Chris Corlett, el fenómeno de las piedras de maldecir estaba extendido por toda Irlanda, aunque muchos de estos objetos fueron destruidos en el s. XIX por la Iglesia Católica. Citando fuentes modernas (s. XIX) y relatos folklóricos recogidos hasta principios del XX, este autor informa de que, en algunos casos, el maldecidor debía ayunar antes de llevar a cabo su acción, igual que lo que contábamos arriba de los monjes de S. Ciarán.

También existen relatos en los que las piedras se utilizaban para jurar sobre ellas en casos de abuso legal o apropiación indebida.

Para Corlett, las “piedras de maldecir” eran más bien garantes de la inocencia de quien juraba sobre ellas y, en este sentido, comparables a las reliquias “normales”. De todos modos, las reliquias irlandesas más destacadas eran objetos relacionados con el santo local (campanos, báculos, zapatillas, etc.) más que partes de sus cuerpos. A pesar de eso, señalemos que en toda la tradición irlandesa, las piedras tenían un simbolismo semejante al del “hueso”.

Bullán o Ballán* múltiple (www.irishmegaliths.org.uk)

En muchas de las imágenes que pueden verse en internet, las “piedras del maldecir” se encuentran metidas dentro de unos huecos redondeados de roca, naturales o artificiales, llamados “bullán” o ballán también vinculados a sitios religiosos y de peregrinación. Pero parece que esta relación piedra de maldecir/bullán no es tan antigua.

Se trata de dos objetos con funciones simbólicas diferentes: los balláin representan la comida y el amparo. Los balláin existentes están relacionados en el folklore con sitios donde moler cereal y hacer puches blancas para los peregrinos, alimento que también tenía poder curativo.

Es posible que algunos balláin grandes tuvieran algo que ver con la industria metalúrgica medieval a escala monástica… Como en el caso de la muy conocida piedra del Ciervo de Glendalough.

Según la leyenda, esa piedra servía para que el mismo San Kevin ordeñara a una cierva con cuya leche alimentaba a unos niños nacidos en el monasterio.

El tiempo y las reinterpretaciones populares (o no tanto) cambiaron el sentido, llegando unas y otras piedras hasta nuestros días tocadas con cierto “neopaganismo” y re-colocadas en donde no cuadra (bulláin).

********** Fuentes:

  • Elaboración propia.
  • CORLETT, CHRISTIAAN. “CURSING STONES IN IRELAND.” Journal of the Galway Archaeological and Historical Society, vol. 64, 2012, pp. 1–20. JSTOR, http://www.jstor.org/stable/24612852. (Accessed 27 Aug. 2021.)

Un juego antiguo (y algo de humor ❤️)


Hay un deporte bastante “testosterónico” que se juega mayoritariamente en Irlanda, y territorios donde hay muchos irlandeses (por ej. Argentina y los Estados Unidos) y que se llama… jugar a la pelota, llevar la pelota o, en lengua no nativa, “hurling” (arrojar la pelota).

Bueno, algunos lo llaman “entre hockey y asesinato”…

Se juega con una pelota, no un balón, y hay que atizarle a la pelota. Para eso se usa un bastón en forma de pala que se llama, en lengua nativa, camán. Yo lo traduciría por “garrota”, que es lo que surgiere “cam” (algo curvado, ya conocéis esa palabra) si no fuera porque una”garrota” se parecería más a la del hockey… y no creo que haya nada más diferente del hockey que el hurling y su bastón. Para empezar, los jugadores de ésto no andan con la nariz pegada al suelo, como los del hockey, todo lo contrario.

CC0. Wikipedia Commons. Lápida bajomedieval de un gallowglass. Observar el bastón.

Oficialmente el nombre del juego es iománocht/iománt o sea “llevar, conducir”. En el enlace podéis escuchar como se pronuncia en lengua nativa (3 opciones). Aunque parece que no es un juego apto para señoritas, resulta que se juega también por chicas, y entones se llama camogie, derivado/anglizado de camógaíocht.

Tanto unos como otras tienen que empezar a practicarlo desde pequeños, porque se requiere cierta coordinación muscular y de ojo-mano. Yo lo he visto jugar a chiquillos de Primaria. Creo que debe de haber pocos chavales irlandeses que no hayan tenido un camán en casa… aunque sea de fibra y no de la madera tradicional (fresno), que pesa un quintal, y a veces va reforzado con chapas metálicas (en serio), en las partes en las que puede quebrarse por golpe.

En la info y la propaganda turística que se encuentra en internet, el hurling blasona de ser muy antiguo en Irlanda. Como otros juegos en toda Europa tiene toda la pinta de serlo. Jugar con un bastón y una pelota ya se hacía entre los griegos y romanos, al parecer. Gracias al conservadurismo y la larga duración de la sociedad agraria tradicional, el juego debió de existir en Irlanda desde muy temprano, pero sería difícil comprobar si era nativo o una influencia greco-romana.

Entonces, claro, no habría las mismas reglas (o ninguna) y los jugadores con la cabeza rota abundarían. De hecho el casco que actualmente portan es una imposición moderna, de los años 80/90 porque hasta entonces era opcional, como puede comprobarse por fotos antiguas

Bueno, pues aunque los irlandeses sean algo exagerados, la verdad es que hay un pasaje nada menos que del Táin Bó Cúalinge -esa cosa mítica recogida en el siglo XI- que parece describir a alguien haciendo buen uso de una pelota y la pala del camán. Se trata nada menos que Cú Chuláinn en el clímax de su primera hazaña juvenil.

Aquí vienen dos citas extraídas del cuento en su versión I, en el Lebor na hUidre y en la copia de éste en el Libro de Lecan principal (el manuscrito Y). La 2 es la más concreta, digamos…

  1. Se fue con su escudo de madera, su jabalina de juguete, su bastón y su pelota.
  2. (…) El perro fue hacia él. Pero todavía continuaba jugando. Tiraba la pelota y luego tiraba el bastón, hasta que tocaba la pelota. Cada lanzamiento era tan justo como el anterior. Lanzaba la jabalina de juguete y la recogía por el extremo antes de que tocara el suelo. No interrum­pió su juego, aunque el perro se le acercaba (…) Cuando el perro se echó encima de él, él le tiró la pelota y el bastón y lo agarró con las dos manos, o sea que puso una mano en la nuez de la garganta del perro y la otra en el lomo y lo golpeó contra una piedra hasta que sus miembros se abrieron de parte a parte. Pero según otros fue la pelota lo que le lanzó dentro de la boca, de forma que se llevó por delante todas sus entrañas. (Ambas citas: Traducción CLS).

La última línea de la cita 2 parece describir ese peligroso lance del juego al que nos referíamos antes. Lo que pasa es que en estos pasajes no se llama “camán” al bastón, sino lorg una palabra tan genérica que sirve hasta para denominar al pene (por cierto, en el mismo Táin). Algo más preciso es “lorg áne” (“bastón de conducir/guiar”) que el propio DIL da como “hurley”.

La pelota, por su parte, se llama en estos textos líathróit, que  debe ser un antepasado medieval de la normalizada “slíothar” el nombre actual, que se ha popularizado incluso en transcripción inglesa (si escucháis el enlace mejor que yo, en algún dialecto gaélico la s inicial desaparece, por lo que no cuesta ver la evolución).

El juego realmente existente se documenta también en los Estatutos de Kilkenny (finales del s. XIV) que lo prohibió  por ser “causante de graves lesiones”, recomendando en sustitución practicar el tiro con arco… ¡ande va a parar la peligrosidad!

Bueno, juzguen ustedes mismos. Juzguen, no jueguen, que puede ser peligroso.

(Esta entrada data de septiembre de 2011; fue actualizada Por Mujerárbol en Agosto de 2021, cambiando el título.)

Raíces


Ignoraba que este magnífico documento de “la España antigua” (si, en la de los 70 España aun guardaba muchas cosas de la antiguedad, y de la edad del hierro…) se hubiera publicado en TVE A la carta. ¡Y voy y me lo pierdo!

Raíces.

(Mientras preparo el post, escucho las palabras conocidas: “maquila”, “cuartillo”, “fanega”…) Hala, escojan vds. el reportaje que más les guste. Yo andaba buscando uno muy concreto y tendré que repasarlos todos para encontrarlo.

 

Holy Cow. The Miraculous Animals of the Irish Saints. Part three, St Patrick’s Cow and the Rian Bó Phádraig. « Pilgrimage In Medieval Ireland


Mas vacas y mas santos y mas huellas en el paisaje, ¡esto no puede ser serio! Estupendo “camino” de tradiciones. Por cierto: bonitas fotos de vacucas irlandesas. Origen: Holy Cow. The Miraculous Animals of the Irish Saints. Part three, St Patrick’s Cow and the Rian Bó Phádraig. « Pilgrimage In Medieval Ireland