El silencio de la libertad


No tengo la costumbre de publicar cosas de “rabiosa actualidad política” en Mujerárbol. Pero estos días me está pudiendo la rabia y la tristeza por lo que ha sucedido desde el atentado de Barcelona, en dia 17 de Agosto, hasta el día de hoy.

Estos días se han visto en periódicos, teles y redes sociales, incluso en nuestros propios barrios, delante de nuestros propios ojos, comportamientos asquerosos y cobardes. No solamente de esos tan denostados “políticos” (parecería que solo ellos hacen las cosas en una democracia, ¿no nos damos cuenta de que nosotros también somos actores, y protagonistas?) sino de conciudadanos nuestros. Hemos visto insolidaridad, descuido, odio, chulería y gilipollez a raudales… y otras lacras que nos “adornan” cuando vienen mal dadas.

Vi ese odio que hace callar a los buenos, que silencia la libertad y asfixia la cordura. Vi ese odio chillón, seguro de que cuanto más alto grita, más razones acumula.

(Consuelo Ordoñez)

Ya vamos llegando tarde a cosas, en España y me temo que en Europa. Me gustaría, al menos un paso al frente, no tanto recular. Pero bueno, aún tengo paciencia y también tengo un refugio (virtual) en este bosque.

La confianza… tendrán que devolvérmela mis conciudadanos, porque yo sola lo que tengo es una cosa más tenue: Fe.

Imagen: Flickr

Por eso, durante tres días, publicaré tres cosas de las docenas que he leído éstos días que me mueven a reflexión, que considero serias y bien planteadas. No es que sean mi opinión -esa me la guardo, no me agrada enseñar el culo- pero son cosas que respeto, que cdonsidero verdaderas y que deseo compartir con vosotros.

Compartir para la reflexión, no para aumentar el ruido: por eso serán entradas cerradas al comentario y en esto radicará su “originalidad” en este blog.

Alguien en Facebook decía al día siguiente del atentado que era inútil que discutiéramos si hablamos de galgos o de podencos. Decía que esa discusión, bastante mendruga nos colocaba, sin darnos cuenta, en uno de los lados del combate. En el lado de los que no hacen nada.

Yo también creo que discutir de Teología (sobre todo por parte de quien se declare ateo… y yo me declaro agnóstica) es aumentar la gilipollez y el ruido. Prefiero estar ensilencio, y en uno de los lados: el de la libertad.

No es ruido lo que nos hace falta. Ya hay bastante ruido en el combate.

 

 

 

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