
Hoy ha sido uno de esos días que te sientas «a lo calentito» en el estudio pa’ trabajar en algo de escribir… ya por la tarde, cuando todo parece que está hecho (limpieza, comida, fregoteo…). Y entonces todo te sale al revés. Mensajes en el movil, cien mil actualizaciones en todas las apps, rollos macabeos de «vigila la seguridad de tu cuentaaaa», reinicios, anuncios indeseados e invasivos en la pantallita… ¡una mierda de «seguridad»! Es comrcio invasivo disfrazado de «seguridad».
Escribir: una memez de feisbús, na más.
Y ojo, desde las 8:30 de la mañana danzando por el puebro, más feo que nunca, haciendo gestiones (algunas de ellas, chungas).
Feliz año…. ¡los melones! (lo que rima).
Mañana prometo hacer algo más onito, pero no pongo la mano en el fuego, que me quemo.