Lentitud


…encontrarse otra cosa.

Fue lo que me pasó ayer cuando buscaba el enlace a un periódico irlandés que manejaba mucho en mis días de estudios allí, pra curiosear actualidades.

Hace mil años publiqué un enlace a una entrada en ese periódico (un semanal dedicado íntegramente a la Arqueología irlandesa) y quería sacar el enlace y la historia que contaba, para enviarlo a la revista DH. Y resulta que el enlace ya no estaba allí.

¡Así que la revista sigue publicándose! pero ya hay que pedir exclusivamente edición en papel y envío por correo, lo cual la encarece y la dificulta en éstos tiempos de tecla y Comodidad Inteligente. Pero…. al regresar por esos andurriales me encontré con que están elaborando algo tan interesante como la revista que yo conocí, a lo que se adhiere un mejor conocimiento del pasado de la (mi añorada) isla. Uno es la publicación online de textos de la misma y otro un viaje al pasado más pasado de Irlanda mediante una infografía (o como se llamen esas cosas) digital y muy visual.

Ésta abarca, por primera vez que una sepa, todos los periodos del pasado de Hibernia: cuando no había más que un puñadito de «hibernios» que solo sabían que eran habitantes de los llanos y los montes congelados de un país demasiado frío, en el que existían Megaloceros y osos cavernarios. Recuerdo haber visto en una casa una cornamenta fósil de ese «ciervo gigante».

La infogafía continúa hacia el Neolítico y acaba en el s. (pinchar aquí y lo veréis) y para cualquiera es una buena introducción a algo que está cada vez más lleno de evidencia (la Prehistoria irlandesa) y siempre ha sido objeto preciado de estudio por historiadores y arqueólogos (la aqueología medieval de la misma isla).

Sí, cuando una se encuentra esas cosas que hablan del pasado, padece un ataque de «porquénolohiceantes-osis» y le gustaría saber muuuuchas cosas más acerca del particular.

Por ejemplo toda esa historia de los locos «juegos de pelota» de la gente de allí, que debieron empezar muy pronto, hace siglos… También, que entresus colaboradores encuentro nombres conocidos de aquellos días en el Club de Arqueología de UCD.

En fin. Espero poder seguir rastreando curiosidades de la isla (ya es mía, me sorry, he hecho un pacto de memoria).