Una vez más, sin pretender ser totalmente exhaustivo, estas son algunas de las razones por las que el feminismo, o una parte significativa, está «en guerra» con la psicología evolucionista. La resistencia de minorías ideológicas a aceptar hechos científicos probados de forma razonable, o al menos a tomarse en serio hipótesis científicas consistentes, realmente sólo se puede equiparar al rechazo de la ciencia motivado típicamente por la religión.

