Paseos heladores…


Los días heladores de campo y pajareo han tenido broche de oro el dia 29 de Enero, dando un paseo por «nuestro Mar» con los amigos de la Fundación Juanjo Torrejón una ONG de nuestra localidad, que se dedica a ofrecer apoyo y formación a personas en riesgo de exclusión.

El caso es que propusieron a SEO Aranjuez hacer un pequeño recorrido por el entorno más cercano-natural de la localidad, como parte de su programa «Vitamina», y se acordó con ellos que fuese por el Mar de Ontígola. Las lluvias y los fríos de mediados de Diciembre impidieron la realización de la excursión y, finalmente el 29 de Enero, dimos banderazo a la cosa.

Al menos, el sol brillaba esplendoroso, aunque el viento le hacía la competencia con una cuchillita de luna lunera en cada mano. Brrrr! La verdad es que fue divertido, a pesar del frío.

Hubo niños que disfrutaron buscando y recogiendo plumitas de… águila soñadora y garcilla real 😉 ; hubo personas don distintos grados de discapacidad cuyos guías les explicaban las cosas que contábamos los entusiastas; personas mayores que se divirtieron conociendo las barrabasadas barrocas que llevaban a cabo los miembros de la nobleza local/nacional, en aquellos felices días de pasear en falúas y gondolas, con remeros y tañedores de laúd, mientras toros y camellos se precipitaban al «mar» espantados, huyendo de los zanguangos que los sacaban de las jaulas y los hacían caer en las aguas y en los arcabuzazos a quemacuerno de algunos de los animales de dos patas de la concurrencia festiva…

…Tales cosas son las que relatan las fuentes de los «Días de Jornada Real» en Aranjuez.. aunque está clara la diferencia que habría entre una caza en serio, gastando calorías al rececho por el monte, y no una fantochada consistente en ahogar animales sin darles la oportunidad ni de seccionar alguna femoral… o, vaya, de dar un pisotón al menos.

En todo caso, las 47 personas entre niños y adultos (más los miembros de SEO) no nos apuntaríamos a tales divertimentos, sino que nos divertimos más sabiendo que la espadaña que ahora crece desmedida por todo el humedal, en otro tiempo se usaba para hacer humildes cestos y asientos de silla; o que pronto comenzarán las acrobacias locas del lagunero y su curiosa forma de ligar, mostrando a la hembra su terrible habilidad en vuelo. O recordamos a quienes no los recuerdan los tiempos en que podíamos pasar al otro lado de la via buscando «cardillos» y que esa vía terminaba en Utiel (Valencia), dejándonos a algunos en la Mancha de nuestros orígenes familiares, cuando un viaje a Cuenca en automotor era una aventura de un dia entero. Y cuando no era automotor, ¡era en la gran máquina de vapor, más emocionante todavía!

Pero no, ya no suben trenes a Cuenca, ni llegan a Utiel. Ni siquiera llegan a Ocaña… ¡snif!

Al menos, el solete estaba presente y no la niebla feucha del dia de los censos, lo cual ha permitido que las fotos hagan justicia al nombre de «Mar» porque reflejaba perfectamente el cielo y se veía azul. Dejo unas pocas que dan fe de la buena acogida que tuvo la actividad y de la variedad de personas asistentes.