«Suite Irlandesa» (Antonio Rivero Taravillo)


La lectura de la tan breve «Suite irlandesa» de Antonio Rivero Taravillo (aquí en Amazon), espolea la nostalgia por los paisajes, pero también por las voces y los momentos; por lo leído y lo olido; por lo bebido; por lo escuchado… aunque sean las experiencias de otro, son también mías, pero yo no las expresaría de una manera tan rica y llena de sentidoS.

La voz de Antonio hace recordar cosas que escuché, leí y miré. Y hay palabras que tal vez se escucharan en un momento primigenio, creador, como el grito que dicen que daba ese héroe que los dos conocemos a través de una historia híbrida, bárbara y extraña, a la que Mujerárbol ha dedicado bastante tiempo en su blogo.

El poemario tiene a la vez la síntesis oscura de los dibujos de Louis Le Brocquy para aquella edición de TBC II que hizo Thomas Kinsella, y el frenesí de colores de la imaginería de un evangeliario hibérnico, pues no en vano los tres, el poeta español, el ilustrador y el escriba del XII, se inspiraron en el mismo paisaje y hasta en los mismos sonidos, aunque cada cual utilice su propia lengua. Ah sí, la música, esa otra lengua irlandesa.

Es raro que a mí un libro me haga llorar, pero… ¡qué le vamos a hacer!