Como las demás Navidades, juego a despistar al fantasmón del Silencio que vengo gastando desde hace… ¿Cómo lo hago? Escuchando música y buceando en la Historia, que es lo único que me ayuda en estos momentos.
Estuve buscando qué era eso de una krátima desde que puse esa cosa en el blog (krátima del ruiseñor) hace un tiempo.
Ahora creo que krátima significa «pausa» entre dos sonidos, o incluso «tarareo», esa cosa tan practicada en… sí, en el flamenco… O tal vez no tenga nada que ver un tarareo con el otro.
Me quedo perpleja (griego latinizado).
Al fin y al cabo fue en Grecia donde se inventó la forma de medir la música, dando comienzo con ello a gran parte de la tradición musical de Occidente. Y del otro lado, Oriente, (sin deslucir las medidas de la India o del Imperio Persa o el Chino) Oriente Medio, sobre todo.
Por supuesto, después hubo otras aportaciones y más tarde, algunos descubrimientos, porque esto de la música es como un mar que va y viene…
En cuanto al canto litúrgico cristiano, no hay color que gane al «canto bizantino», o sea al Oriental, o sea al Ortodoxo. Así que aquí va una que aparece mucho en YT gracias a un monje Ortodoxo bastante mediático, el P. Kabarnos.
Es tremendo tener que estar hablando en griego todo el rato cuando se trata de música, ¿no? 🙂