
Una se vuelve mayor. Tiene problemillas visuales, auditivos y de «ganas», lo que se dice ganas en español. Y además, catarros, y resbalones, y ¡ay! y ¡huy!
Me he desenchufado de Facebook y lo siento, porque seguía a gente que me gusta (grupos de lectura y escritura, conocidos de Madrid y otros sitios, etc.) y porque me echarán de menos ya les avisé… ¿les habrá dejado FB ver el aviso? (Por algún comentario, ya sé que sí). Simplemente, es que «No me da la vida» como se dice ahora. y, seamos serios: FB es básicamente un divertimento, más que una «red social» (aunque puede que las haya peores…).
Prefiero el campo, donde la mayor censura es el frío y la calor. Bueno, hay destrozos, sí… pero aún hay cuestas y frío, y aves, y bichitos pequeños, y ovejas, y casas abandonadas. Nosotros fuimos eso, dejáos de pamemas.
Seguir colaborando con la revista digital de Divulgadores de la Historia es mi prioridad con este blogo, aunque fastidia bastante el coste de tener que dar vueltas durante tres horas para aprender «cosas nuevas»… Estamos ya mayores para novedaditas de muermenials. Me sorry, mo leathscéal: yo soy centennial. Del centeno, el grano que se separa de la paja al aventar.
Mirar pájaros y charlar con amigos de las cosas que me importan: de Historia, de viajes que no haré, de que cada vez hay más perros (y cacas de perro) que niños en las calles; de que cada vez hay más coches y ruido que humanidad dialogando o mínima buena educación entre la humanidad en las calles. Que cada vez hablamos más de novedades y menos de humanidades, que hay quien camina sin pensar que el de al lado es un humano, no un tornillito que se le ha caído al móvil… o una colilla, que aún importa menos.
Prefiero rascar paredes de piedra. Me interesa dar a conocer la Historia, la de Hibernia en particular, la de la Edad Media en general y la Historia ampliamente entendida, en más general aún. Igual no he conseguido todavía (ya son 13 años) ese objetivo.
La lógica, ¿saben? no puede contra los relatos de Ciencia Ficción; pero la literatura no debe confundirse con la realidad, aunque haya realidades bastante poéticas y algunas, un poquito literarias. Sobre todo las del pasado.
Sí, también estoy aprendiendo ahora de realidades poéticas.
Dejaré de meterme en jardines de comentarios en internete; es un voto religioso, o sea, de los que cuestan trabajo. Internet y su inmediatez… o su otra cosa-tez…
Las masas de medios, en definitiva. Una idea que alguien me dió estos días del último frío, cuando hice la foto a las lagunas.