
Es triste que uno sienta que se le va la memoria, pero no los recuerdos. Un número de teléfono (¡para eso están las guías y los repertorios! ¡y la memoria del móvil!) si se acuerda uno de adónde están. La situación de algo importante a veces sale por pura insistencia: miras una y otra vez y, cuando la encuentras, acabas preguntándote cómo no la habías visto alguna de esas veces que miraste. Lo mejor es llevarse sorpresas y encontrar aquel cuadernillo que creías haber perdido y mira tú…
Sin embargo todavía no se me han olvidado cosas que aprendí como de pasada, escuchadas una o dos veces y copiadas en algún bloc, que me re-encontraré algún día. Tengo muchos papeles llenos de escritura abigarrada que recogía cosas oídas o leídas, dictadas o comentadas. La cosa es encontrar en cual lo puse, si quiero verlo.
Ya sé de qué son signos tales cosas, no me lo expliquen ni crean que es que no lo sé, que vivo en el mundo y he visto suceder esas cosas varias veces. Solo que quisiera no saberlo tan pronto. A vds. tampoco les gustaría que alguien se lo repitiera dos veces, o tres, porque parece que hay gente que disfruta descubriendo tus desmemorias o erratas.
Es el reloj que me recuerda que ya voy teniendo una edad media y que me exijo saber dónde están las cosas.
Respuestas
😄
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A mí eso me pasaba ya de joven. Las personas tienen distinta capacidad memorística. Yo siempre he tenido que usar reglas nemotécnicas.
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Lo mio es más visual, pero en el fondo sigue siendo la memoria, no lo visual.Dentro de lo visual cabe acordarte de una secuencia de letras…No sé, la realidad es que nos encogemos.
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Eso creo,que nos encogemos, como una camiseta vieja.Uno procura no encogerse del todo leyendo, participando en la vida social, yendo y viniendo,y charlando, o escribiendo. Pero el caso es que encogemos. Muchas gracias por venir por aquí D. Joel Heraklion
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Carmen, como me siento tan identificado con tu artículo, recuerdo la memoria meandro, va yendo y viniendo dependiendo de la orilla donde te colocas y de vez en cuando como si tuviera un rendija se va de paseo y tarda en volver. Recuerdo de mi padre, alguna huella cuando me miraba o estaba conmigo, solía decir “éste, parece de casa”.
comparto también, otra cosa que dices, no quiero que me recuerden que me voy olvidando de las cosas.. Besos , Abadesa.
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