
No es que me haya transformado en insecto, no ¡qué asco! Es que los días son informes y sin pies ni cabeza. Vine uno, se va; viene otro; se va.. una cadena indefinida de días que no recuerdo al día siguiente, mucho menos al final de la semana.
Mi blogo me ayuda a recordar, porque ya no sé si es este o era otro, con páginas blancas, ilustraciones en el que hasta me atrevía a contar alguna historia mediopersonalista…. ¿donde está? Nu sé.
«No sé» se ha convertido en mi frase-perrito de compañía. No ayuda mucho una incipiente tendencia a olvidarme cosas cercanas, objetos y objetivos. Ha surgido de repente, dejándome muy despeinada, no sé si tendrá arreglo, el doctor dirá…

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