
Es la primera vez que se encuentra una de estas piedras en territorio escocés, si bien en la isla de Canna, no en tierra firme. También sorprende su asociación con un «hueco» (bullán) de los que también hay numerosos ejemplos en Irlanda, asociados a lugares de peregrinación (monasterios) o pequeñas iglesias.
El lugar del hallazgo, la isla de Canna, según el autor del artículo, albergó un monasterio paleocristiano que pertenecía a la familia de Iona.
Las piedras de maldecir (en inglés cursing stones) suelen ser redondeadas, del tamaño y forma de un panecillo o un queso pequeño, con distintos signos grabados en su lados planos o alrededor de la parte más ancha. No siempre estos signos son abiertamente cristianos, pues tienden a ser abstractos y geométricos.
El descubrimiento (2012) de una piedra redonda que casa en el hueco (o «bullaun») asociado a una cruz alta en la isla escocesa de Canna, es el primer hallazgo de este tipo en territorio escocés. Puede datarse en el s. IX.
Es la primera vez que se encuentra en Escocia esta asociación de guijarros, aunque hay varios «bulláun» identificados, pero sin piedra «encimera».
El ritual de mover estos pedruscos (algunos son grandes), en dirección a favor del movimiento del sol (déisil) mientras se recita un tipo específico de oraciones para sanar o para dañar a alguien, era una práctica extendida en el área céltica de las Islas Británicas en época del primer cristianismo. En Irlanda se ha conservado hasta prácticamente nuestros días, asociada siempre con lugares de peregrinación.
Ver el artículo original aquí: BBC News – ‘Cursing stone’ found on Isle of Canna.