As de espadas…


Para los aficionados a la recreación de Historia militar, un breve video (7 minutos) a cargo de Dave Swift, “alma pater” de Claíomh, (podéis verlo vestido de aguerrido gallowglass con léne amarillo y casco de pico-pato en el video italiano, que hace unos meses recomendé en el blog).

Aquí lo vemos en el marco del Festival Medieval Virtual de Loughrea de 2020, dando una pequeña lección acerca de tipos de espada bajomedieval del mundo gaélico. Los ejemplos que muestra son reconstrucciones de hallazgos arqueológicos, en especial la primera espada, del tipo Corrib (fue hallada en ese lago del condado Galway) y otra, más tardía, tipo Suck (hallada en el rio Súg) de las que nos explica sus partes y la función de cada una.

Para no perderse, pongo aquí un gráfico con las palabras técnicas que emplea Dave en su inglés con fuerte acento irlandés, que puede inducir a error al oyente (así le ocurre a la aplicación de subtítulos).

También le dedica una pequeña explicación a la extraña vaina de punta cuadrada (muy distinta a la del gráfico), cuyo interior va recubierto de piel de oveja que por fuera da ese aspecto bárbaro y descuidado, por el motivo que explica: la lanolina natural de la pellica mantenía engrasado el metal, cosa útil en un país húmedo como Irlanda.

A los aficionados creo que no hace falta explicarles más. ¡Espero que os guste!

El Crucifijo de Fernando I y Dª Sancha


Ellos dos, y el libro. (http://i1.wp.com/www.condadodecastilla.es)

Nos pasa por su Facebook D. Antonio García Omedes el enlace a unas estupendas fotos, en las que ver mejor los detalles de este maravilloso crucifijo del s. XI, donación de los Reyes leoneses Fernando I y Doña Sancha a la Colegiata de S. Isidoro.

De Martínez Levas, Ángel (photo) – Museo Arqueológico Nacional, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=46161575

Fue en León donde ví el crucifijo por primera vez, en una exposición, si mal no recuerdo, hace ya años. Estaba junto al bote de Zamora y otras maravillas de la orfebrería medieval, cristiana o no. Fue precisamente con motivo de una serie de conferencias de AdR acerca de la Historia de la Colegiata, en la que me enteré de la afición de Dª Sancha a la antigua liturgia Hispana, “mozárabe” o hispanovisigoda, o como se quiera llamar, gracias a lo cual se preservó en dicha colegiata el uso de la misma, mientras desaparecía en el resto de la España cristiana.

Del crucifijo sorprende la delicadeza de la talla en la orla de los personajillos “contorsionistas” aunque, cuando lo vi estaba también dentro de una urna acristalada con demasiada luz encima, con lo que no era fácil apreciar los detalles… y menos, como siempre, para los más bajitos. Por ejemplo, no se podían ver los finisimos trazos que hay detrás de cada brazo del crucificado, ¡increíble grabado!

La presencia de los personajillos y de los entrelazos de la orla me sugería algo “nórdico”, pero ahora, viéndolo en detalle, me parece que son tan románicos (e incluso “romanos”, ¡atención al centauro!) como cualquier capitel de románico de época plena.

El trabajo minucioso y la iconografía son apabullantes. Fijáos en la variada actitud de los diminutos personajes. Hay una interpretación según la cual son los resucitados, que aún no se enteran de que lo están, lo cual no es menos sorprendente. El Cristo Resucitado crucífero que hay en la parte posterior es estupendo (aunque ¿le falte? el color de ojos) y me intriga la posición del Hombre-Ángel en la parte posterior de la base de la cruz, opuesto a Adán, que se encuentra delante, bajo los pies del Crucificado, como podéis ver en la imagen de la derecha. Inquietante en su antiquísimo simbolismo Escatológico.

Por eso me ha gustado el refinamiento visual de fotos que ha hecho el Sr. García Omedes que os traigo aquí. Gracias a ello, se puede ampliar bastante la imagen y disfrutar de los detalles y del conjunto. ¡Echarle el ojo!

El caldero


Caldero de Cabárceno (www.turismodeobservación.com)

Interesantisimo artículo acerca de un objeto sobre el que hice muchas bromas… en otra vida.

Un icono y magnífico ejemplo de la metalurgia del Bronce Final, la época de los varios y extraños depósitos votivos-abandonados y tesoros en la Península, y en otros lugares del Este y del Oeste del mundo.

Con ustedes, el maravilloso caldero de Cabárceno.

Y no se pierdan todo lo que contiene la estupenda página de Regio Cantabrorum. ¡Con lo que me gustaría volver por allí!

Una gran señora


Dervorguilla de Galloway, retrato idealizado del s. XVII (de Wilhelm Sonmans).

En medievalists.net le dedican una entrada a una señora medieval escocesa de nombre plenamente gaélico: Dervorgilla, fundadora de monasterios y promotora del Bailliol College de Oxford, nada menos.

Esto nos ofrece una ventanita a lo que podía ser una gran señora de plena Edad Media en Escocia/Inglaterra, teniendo en cuenta que, además de herencias por el lado paterno (escocés), hizo un buen matrimonio con John de Balliol a mediados del siglo XIII. Pongo la referencia porque en la wiki hay dos personajes con el mismo nombre: lo he mirado para asegurarme que el linaje era anglonormando. De esta manera nos podemos hacer una buena imagen de lo que podía ser Escocia en aquellos años: no todos eran de origen gaélico, ni hablaban exclusivamente esa lengua, a pesar incluso de los nombres…

Como dice la autora del artículo, el de John y Dervorgilla debió de ser un amor verdadero, porque a la muerte de él, ella conservó su corazón embalsamado en un relicario portátil, lo cual dio origen al nombre de la abadía de St. Mary de Dulcis Cor, hoy conocido como Sweetheart Abbey. Lady Dervorgilla además poseía una biblioteca, algunos de cuyos libros fueron a parar al monasterio, que se halla hoy en tanta ruina como otros establecimientos católicos, desde la Reforma de Inglaterra. Los monjes de este lugar fueron los herederos de su biblioteca, como puede verse en algún epígrafe (tal vez, de la propia mano Dervorgilla) y como se sabe por documentación.

Para mas detalles, ir al artículo original en inglés.

Romanesque doorway, the Nuns' Church, Clonmacnoise
Lo que queda del templo de Clonmacnois. (Rob Hurson, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons.)

Otra Dervorgilla famosa fue la esposa de Tighernán O’Rourke, rey de Brefne (en el Norte de Connacht, Irlanda), que también fue patrona de una de las mejores iglesias románicas que se conservan de la isla, la Iglesia de las Monjas de Clonmacnois. Según Anales y Crónicas, esta Dervorgilla (escrito Dearbhforgaill) fue secuestrada por Dermot mac Murrogh Kavanagh, lo cual provocó la llegada a Irlanda de los anglonormandos, precisamente.

La influencia de éstos en el desarrollo del monasterio femenino fue lo que, posteriormente, determinó que lo ocuparan las Canonesas Agustinianas de origen normando, aunque por poco tiempo, que ya se encontraba casi abandonado.

El Der– del nombre de estas damas, es una particula nominal de origen poético, que aparece en nombres femeninos gaélicos, y significa “muchacha, hija” como Derfile, Derfinne, Darerca… que aparecen asociados a personajes mitológicos y a santas, en las fuentes literarias irlandesas.

Un diccionario antiguo


Mis diccionarios. A la derecha la edición a 4×2 columnas del DIL (Foto: Mujerárbol)

Me encontré esta entrada en una página pública de FB, dedicada al recuerdo de Micheál Ó Cléirigh, uno de los Cuatro Maestros y monje Franciscano del Colegio Irlandés de Lovaina, miembro de una antigua familia de historiadores, clérigos y filid tradicionales de Irlanda, que murió alrededor de 1643.

En la entrada se habla de una de las más curiosas obras de este erudito: el diccionario de O’Clery (apelllido anglizado) que todavía se cita como una de las fuentes históricas de la lengua irlandesa. El motivo es que su autor habría trillado en muchos manuscritos antiguos para realizar el trabajo.

El título es “Diccionario o Pequeño Glosario” y en el se recogen palabras “difíciles y antiguas” del irlandés anterior al siglo XVII.

Captcha. (https://www.facebook.com/Cleireach/posts/1070108610160688)

Una de sus particularidades es que fue impreso en el propio Colegio de Lovaina, o sea: no es un manuscrito.

Recogía vocabulario antiguo del irlandés y por eso algunas de sus referencias han ido a parar a eDIL, que es un diccionario histórico de esa lengua. Es el primero que se hizo con un criterio racionalizado. El otro diccionario antiguo del irlandés es el Glosario de Cormac (del s. IX) pero su criterio es… imaginativo.

Hay que tener en cuenta que a partir del s. XVI con las catástrofes políticas que acontecieron en Irlanda, hasta el XVII-XVIII, el irlandés de registro culto, se fue perdiendo junto con la clase social que lo mantenía: la nobleza de lengua gaélica y sus filid o “poetas”, historiadores, genealogistas, etc. asociados, mientras que la lengua seguía evolucionando y cambiando hacia lo que hoy es el irlandés contemporáneo.

Por lo que dicen los filólogos, no ha sido del todo una evolución hacia mayor sencillez (sintáctica) pero tanto sintaxis como fonética (y sobre todo ortografía) han cambiado muchísimo. Hay que tener en cuenta que lo que queda de irlandés Antiguo y Medio solo lo conocemos por fuentes escritas de tipo literario/técnico (sagas, literatura religiosa, leyes…) que no reflejan el habla común.

Como pasa con casi todas las fuentes escritas de los idiomas viejos: ignoramos cómo sería la realización a pie de calle (o de huerta) del castellano de la época del Cantar del Mio Cid (el siglo XIII). Lo que se conserva son registros cultos y librescos, en su mayoría. Y en el caso del irlandés, “cultísimos” y elaboradísimos: la clase profesional que los fabricó eran esos “pedantes mandarines” creadores de lo que se ha llamado, de una forma que a ellos no les gustaría, “literatura bárdica“.

El autor de este diccionario pertenecía a una familia de eruditos que llevaba cultivando el arte de la palabra, el examen de manuscritos antiguos y la escritura desde varios siglos antes. Los O’Clery -originarios de Mayo, pero que llevaban ya mucho tiempo viviendo en Donegal, se documentan al menos desde el siglo XIV en ese territorio del Norte de Irlanda.