
Como no todos los años se ven estas cosas, sigo cada día un poquito la info acerca del c*br*´n del bicho de La Palma. Principalmente visito y participo en sitios de habla inglesa, y así. Cosas mías…
Hoy he encontrado una buena frase en un reportaje fotográfico que les recomiendo, de una cadena de noticias australiana:
Yet amid the apocalypse, there are moments for the sublime to emerge.
Son tristes en su sincera documentación de lo sucedido. El apocalipsis (limitado en comparación con otros, pero apocalípsis, sin duda) lo documenta con fotos de la vida y la muerte cotidiana, detenida la una y repetida la otra por la lava y la ceniza.
En otros lados se publican datos vulcanológicos, que permiten describir la génesis de la cosa (mucho más que su evolución o su final). O incluso chucherías divulgativas pa los nenes. Como divulgadora aficionada, me gustan las dos coisas.
Como forofa de estratos, coladas (de calcita), laminadores y gours, en fin, de callos de la tierra, me gusta saber qué cosas pasan en donde no vemos. Donde estamos todos asentados. Donde no hay piedad, ni profecía, ni nada más que una máquina funcionando, pase lo que le pase a los que reptamos por su superficie, que bastante tenemos con preocuparnos de que nuestras propias maquinitas (privadas y públicas) sigan funcionando y no las rompamos a garrotazos.
Es terror y belleza, nada más que eso; pero todo junto, no por separado como nos gusta a los humanos.
De los humanos se requiere tan solo entendimiento y solidaridad con los demás humanos (o unidad, si les parece palabro más monito).
Thx!